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Daniela Quesada: «La clase trabajadora guanacasteca tiene como reto organizarse y luchar contra el capitalismo»

La candidata al primer lugar por Guanacaste del Partido de los Trabajadores ha sido luchadora de varios años por los derechos de la juventud en las universidades, y considera que, bajo el capitalismo, las condiciones de vida seguirán empeorando. Por ello resulta fundamental afirmar que la participación de los jóvenes y de la clase trabajadora en su conjunto en la lucha social es determinante para tener un futuro mejor. Además, sostiene que, votando cada cuatro años, no van a cambiar las condiciones de vida, debe ser con organización y lucha callejera.

Daniela, Antropóloga y Arqueóloga de profesión y estudiante de la carrera de Geografía, es referente en la lucha estudiantil desde el 2010, cuando se resistía en las universidades por un aumento importante al presupuesto del Fondo Especial para la Educación Especial (FEES), así mismo para que se garantizara el 8% de presupuesto para la Educación Pública, monto que 11 años después sigue pendiente, y más bien se sigue recortando. Fue parte del directorio de la FEUCR en los años de Convergencia, corriente estudiantil independiente del gobierno y la rectoría, siendo fundamental en la organización estudiantil que luchó contra los recortes al FEES, las becas, o los cupos a diversas carreras universitarias.

Recientemente, fue parte de la lucha que se dio en 2019 contra los recortes presupuestarios orquestados por el gobierno del PAC, donde se impulsaron varias tomas a edificios universitarios y sedes regionales, lo cual contribuyó a la creación del Frente Autónomo Interuniversitario (FAI). La unidad estudiantil que se llevó a cabo en aquel momento, condujo a la salida de la ministra de Hacienda de aquel año, demostrando una vez más que ese método puede lograr muchas cosas.

Coméntenos un poco sobre su vida personal:

Tengo 31 años, nací en San José. Estudié Antropología con énfasis en Arqueología en la Universidad de Costa Rica, culminando la Maestría en el año 2018. Desde el año 2012 he trabajado en el sector privado. Este año 2021 cumplí 12 años de militar en el PT, antes Movimiento al Socialismo. Durante mi vida como militante me he involucrado de diversas maneras a la provincia de Guanacaste, principalmente en las luchas como estudiante.

¿Cómo se da su proceso de entrada al MAS?

En el año 2008 formaba parte de la Asociación de Estudiantes de Antropología y del Consejo de Estudiantes de Sociales, y fue ahí donde conocí a estudiantes de diversas carreras que formaban parte del directorio de la FEUCR, y donde me comencé a involucrar en el año 2009, apoyando las luchas ambientales, estudiantiles y de la clase trabajadora que desde ahí se impulsaban. Ese año decidí entrar al partido y formarme como militante del marxismo revolucionario.

¿Con cuál aspecto de la militancia se siente más identificada?
En el año 2012 acompañé la organización estudiantil en conjunto con el movimiento estudiantil en Guanacaste, Santa Cruz y Nicoya de varias universidades públicas y sus sedes y recintos, esto siendo parte del directorio de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica. Siendo aún estudiante universitaria, apoyé los inicios de nuestro partido en las luchas obreras agrícolas. En el año 2016 acompañé las huelgas en el cantón de Los Chiles, de donde aprendí mucho de referentes campesinas como Yessenia Barraza, mujeres guerreras que pelean por la tierra para vivir y trabajar. Ejemplos así son los que me hacen comprometer mi vida a este proyecto revolucionario.
¿Cuál es la realidad de Guanacaste?

Al igual que las otras provincias costeras, la provincia de Guanacaste vive condiciones socioeconómicas muy complejas. Las brechas de desigualdad, pobreza y exclusión son notorias. Entre los ejemplos más claros está la explotación de los recursos naturales. En Guanacaste el agua ha sido un tema de años, y gobierno tras gobierno, ya sea nacional o municipal, sigue favoreciendo a los grandes complejos turísticos y zonas económicamente privilegiadas para solventar sus gastos, mientras asadas o acueductos de comunidades cercanas, se quedan sin el preciado líquido.

Así como el agua, los grandes complejos turísticos son hoy una de las mayores fuentes de empleo, sin embargo, esto, aunque pareciera bueno, resulta una de las principales causas de violación constante de derechos laborales. Ejemplo de ello durante la pandemia, fue el recorte de personal o disminución de las jornadas laborales a miles de trabajadores. Prácticamente una población muy grande de residentes en la provincia perdió su empleo debido a las decisiones que tomaron los hoteles en la costa, esto gracias a las decisiones tomadas por el gobierno ante la pandemia, donde prefirieron priorizar a los grandes empresarios turísticos a costas del sustento de las familias guanacastecas.

La población no ha logrado recuperarse de la crisis. Hoy los índices de desempleo siguen muy altos, llevando a la población a tener que sobrevivir a como se pueda. Ejemplo de ellos es el auge que ha tenido el personal que trabaja en aplicaciones de delivery. Hoy es la salida más fácil para obtener trabajo, pero no deja de ser un trabajo precarizado, sin ningún tipo de reconocimiento o garantía laboral, y corriendo muchos peligros ante accidentes o eventualidades.

Por otro lado, los grandes empresarios de la Caña en Guanacaste siguen engordando sus riquezas a costas de las y los trabajadores de la zona. Para nadie es un secreto que las grandes empresas contratan mano de obra migrante en pésimas condiciones laborales. Por ejemplo, durante la pandemia, a quienes se les vencía su permiso de trabajo, en algunos casos se les pasaba a trabajar por contrato, con bajos salarios y pésimas condiciones laborales. Es una constante que patronos abusivos sigan trabajando a costa de la explotación laboral de sus trabajadores y a vista y paciencia del gobierno.

Y es que las grandes extensiones de tierra dedicadas a la caña en Guanacaste, son parte de lo que denunciamos en otras zonas del país, con la piña y el banano. Toda esa cantidad de tierra, hoy genera riquezas para unos pocos, y no es precisamente para quienes la trabajan. Esas grandes cantidades de tierra hoy tiene en pésimas condiciones a miles de trabajadores, pudiéndose usar para vivir y trabajar de manera digna por la clase trabajadora.

A nivel de infraestructura, la provincia tiene severos problemas para atender inversión en salud, educación, cultura o en carreteras que comunican las cabeceras de cantón con comunidades más alejadas como la ruta 21 entre Liberia y Nandayure, o el mantenimiento de puentes como el que cruza el Río Tempisque y otros que con cada inundación se pierden. Los centros de salud necesitan mayor inversión para poder descentralizar más y poder brindar mejor atención del Seguro Social. La inversión en escuelas y colegios es urgente, ante la demanda tan alta de jóvenes que pueden ingresar a la educación pública. Los espacios de recreación son insuficientes, cada comunidad debe fomentar el deporte y la cultura, además de la generación de empleos de calidad.

¿Qué propuestas hace para mejorar la situación de la provincia?

Los problemas que vive la clase trabajadora de Guanacaste no distan mucho de las del resto del país, sin embargo, el acceso a los recursos naturales como las costas es una de las principales características que deben estar al servicio del pueblo, siempre y cuando sean utilizadas de manera equilibrada con la protección de los ecosistemas.

Para atacar la pobreza y la situación actual, que además se profundizó por la pandemia, es urgente un aumento del 13,8% del salario a cada persona trabajadora. De esta manera se podrá recuperar lo perdido en el último año. Sin duda un gobierno de los trabajadores debe tomar esta iniciativa como emergencia. No sólo Guanacaste vive situaciones de extrema pobreza y hambre, a otras regiones del país aqueja este gravísimo problema.

No hay duda que entre las principales propuestas debe estar la de generar empleo de calidad, donde se garanticen todas las garantías laborales de cada persona trabajadora. La reducción de la jornada laboral conservando el mismo salario, permitiría que por cada cinco empleos se genere uno más. Sin duda esta propuesta es muy viable para sectores empresariales del turismo, quienes manejan muchas ganancias a costa de los recursos costeros de todos y todas.

Otro de los ejes es la suspensión inmediata de los pagos a la deuda externa, esto generaría mayor inversión en infraestructura vial, de servicios, en salud o educación. La provincia necesita concretar proyectos viales de mejor calidad, pero esto no puede ser a costa de la entrega a empresas privadas los recursos nacionales. La concesión de obra pública es de las principales herramientas para generar corrupción. Por eso, sostenemos la necesidad de nacionalizar la obra pública, y garantizar mayor inversión.

Todas estas salidas pueden ser garantizadas, si la clase trabajadora, que hoy es la más afectada, se organiza y lucha. Las elecciones cada cuatro años no garantizan que nuestras condiciones de vida cambien. Creemos firmemente que sólo la lucha cambia la vida. Por eso abogamos por la organización y la lucha, porque nos rebelemos contra este sistema capitalista que nos explota y nos oprime. Les invitamos a votar por el Partido de los Trabajadores este próximo 6 de febrero, por la única salida socialista y revolucionaria, pero además les invitamos a organizarse juntos a sus compañeros y compañeras de clase, en cada barrio, o cada centro de trabajo, y pelear por mejorar nuestras vidas.