Movimiento Sindical

Dirigencia de la APSE despide injustamente a Ariane Grau

El pasado 3 de enero la junta directiva de la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE) despidió a Ariane Grau, trabajadora del sindicato y encargada de la Escuela de Formación Sindical Luisa González.

La carta de despido la firmó el exsecretario general Dennis Solís, pero la medida fue ejecutada por la dirigencia actual, quienes aducen “reestructuración de personal”. Según Grau, este motivo es poco creíble, ya que ella es la única funcionaria de la Escuela Sindical, y estuvo trabajando en el mismo hasta el último día del año sin que se hiciera ningún cambio en ese proyecto.

“Fui notificada por el nuevo secretario general de APSE que estaba despedida. La carta solo dice ‘reestructuración’ del personal, en un escueto comunicado que ni las gracias me dan. En un acto de absoluta cobardía que no esperaría de un sindicato, la junta directiva saliente tomó el acuerdo en su última sesión. La carta está firmada por Dennis Solís de quien hubiera esperado más entereza moral y dignidad de habérmela entregado mirando a los ojos.  ¿Las razones? No las sé. Pueden preguntarles a ellos, los viejos y los nuevos dirigentes, que son de los mismos”, explicó Ariane Grau.

Para Grau este despido totalmente arbitrario reproduce las prácticas antisindicales del sector privado que deja a personas sin trabajo sin ninguna justificación. Por ello, esta medida viniendo de un sindicato es todavía más grave.

La dirigencia de la APSE, de la tendencia Honestidad desde hace más de 12 años, viene aplicando una actitud conciliadora y burocrática en detrimento de los derechos fundamentales de las personas trabajadoras del magisterio, de ahí que su negativa a movilizar a las bases se traduzca en la aplicación de ataques que afectan al sector.

¿Quién es Ariane Grau?

Ariane Grau Crespo posee una amplia trayectoria de lucha como activista en el movimiento sindical y popular desde mucho antes de ser funcionaria de APSE.  A inicios del 2000 se destacó en la lucha contra el Tratado de Libre Comercio; también como luchadora y experta en derechos laborales, laboró para la Asociación de Servicios de Promoción Laboral (ASEPROLA) y desde ahí coordinó la campaña regional contra la flexibilidad laboral. Esta le dio un gran reconocimiento no solo el país sino en toda Centroamérica.  A su vez, es militante del Partido de los Trabajadores desde el año 2007.

Grau además se destaca como luchadora por los derechos de las mujeres trabajadoras en los diferentes movimientos contra la violencia hacia la mujer y por la despenalización del aborto. Como parte de su activismo entre las mujeres trabajadoras, contribuye en la parte de formación con diferentes organizaciones, como el Sindicato de Trabajadores del Sector Privado (SITRASEP), con la seccional de trabajadoras de la limpieza (SELIME).

Durante 11 años fue trabajadora de la APSE, en concreto, la encargada de la Escuela Sindical Luisa González, un importante espacio de formación por donde pasaron centenas de activistas de la organización. Precisamente, y pese al carácter injusto de su despido, se siente satisfecha del trabajo realizado, del cual hablan las mismas bases con quienes compartió por más de una década.

“Durante 11 años le di a ese sindicato todo mi conocimiento, mi trabajo, mi dedicación, mis contactos, mis noches sin pago. De mi gran trabajo hablan las bases de APSE. Tengo miles de mensajes y evaluaciones donde se reconoce mi trabajo. 10 promociones graduadas de la Escuela Sindical, proyecto exitoso, único en el país, que yo creé desde cero y coordiné todos estos años. Me siento satisfecha y feliz por el trabajo realizado. Dejo huella y un aporte importante al movimiento Sindical del país.

Mi compromiso con la clase trabajadora, los derechos laborales y la organización sindical va más allá de las pobres mentes de las burocracias”, enfatizó Grau.

La solidaridad no se ha hecho esperar

Horas después de que se diera a conocer su despido, Ariane Grau aseguró haber recibido muchos mensajes de solidaridad tanto de activistas de la APSE como del movimiento sindical y popular, quienes se mostraron indignados por la medida.

“Hoy en día, ante la coyuntura de ataques del gobierno y la burocracia, donde se está cercenando toda organización y pensamiento combativo y crítico, se necesita formación que ayude a hacerle frente a ello, formación que vaya de la mano con la acción. Esas herramientas las brindó siempre Ariane Grau en la escuela sindical, ese trabajo, esa organización es a la que hoy en día la burocracia de la APSE le teme. Su legado debe mantenerse y, en definitiva, personas como Ariane hacen muchísima falta en el movimiento”, dijo Lady Cambronero, docente del Liceo Académico de Cascajal y vicepresidente de base de APSE en dicha institución.

A su vez, Greivis González, presidente de base del Liceo José Fidel Tristán, y excoordinador de la regional 01, expresó su disconformidad con la medida, la cual considera parte de un ataque por parte de la dirigencia del sindicato. Para él, la medida es de total repudio, por lo que llama a rodear de solidaridad a una compañera cuyo trabajo habla por sí mismo. “La dirigencia muestra su cara burocrática con este despido, por eso venimos planteando la necesidad de luchar por una nueva dirección. Compañeras como Ariane son fundamentales en el movimiento sindical, por su entrega y trabajo durante tantos años al frente de la formación de cientos de activistas de la APSE, explicó González, también integrante de la tendencia A Luchar.

Como se dijo anteriormente, la labor de Grau se extiende a diferentes organizaciones sindicales, populares y comunales. Mirna Hernández, dirigente de la Asociación de Desarrollo de Los Guido de Desamparados, considera a Ariane Grau como una gran mujer luchadora, que siempre ha estado en disposición de apoyar las diferentes acciones que se han llevado a cabo desde la comunidad.  “El despido es injusto, es un atropello a los derechos laborales y por ello necesitamos explicaciones. En nuestro caso siempre mostró un compromiso con las luchas que hemos dado y además es una gran defensora de los derechos de las mujeres trabajadoras. Como conserje y afiliada a APSE fui parte de la Escuela Sindical y aprendimos bastante, siempre muy solidaria, aclarando todo, para hacernos crecer como líderes sindicales”, expresó Hernández.

En la actualidad, activistas de la APSE, de la academia, de movimiento sindical y popular se han sumado a la campaña de solidaridad con Ariane Grau, en la cual se denuncia el accionar antisindical de la dirigencia y se exige además su reinstalación inmediata. Una de ellas es Nancy Piedra, directora de la Maestría Centroamericana de Sociología de la Universidad de Costa Rica, para quien el despido constituye un “acto injusto. Deben darle razones para justificarlo. No se trata de una empresa privada, es un sindicato que debe defender los derechos de los trabajadores. Es un acto irresponsable, las personas que pertenecen al sindicato no deben permitir que su dirigencia actúe de forma autoritaria e inmoral”.