Elecciones Nacionales

Elección presidencial se encamina a segunda ronda

Las principales encuestas pronostican segunda ronda electoral, lo que está por verse es entre cuáles candidatos. De estas podemos concluir datos interesantes para el análisis sobre cuál es la apuesta de los diferentes sectores de la burguesía para un gobierno que sea el continuador de su agenda y de los ataques contra los sectores populares

La última encuesta realizada por el Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica reveló un empate técnico entre el candidato presidencial del Partido Liberación Nacional, José María Figueres Olsen, y la candidata presidencial del Partido Unidad Social Cristiana, Lineth Saborío Chaverri, con 17,2% y 15,1% respectivamente.

En la misma pesquisa, con menos de la mitad de esos porcentajes aparece Fabricio Alvarado (Nueva República, 6,9%) en tercer lugar, seguido por José María Villalta (Frente Amplio 6,8%) y Rodrigo Chaves (Progreso Social Democrático 6,2%).

Otro dato importante es el peso de las personas indecisas, que alcanza un 40,5% en una campaña donde el desencanto de la población trabajadora con los partidos de la burguesía marca la pauta.

Los motivos detrás de una segunda ronda

¿Qué relación tiene esto con la posibilidad de una segunda ronda? Pues que estamos ante un sistema profundamente antidemocrático en donde el gobierno que resulte electo será el gobierno de los grandes bancos, de los terratenientes, de los grandes capitalistas nacionales y extranjeros.

En la actualidad, la poca diferencia entre el primer y segundo partido ubicado en las encuestas, tiene que ver no solo con el descrédito por parte de la población trabajadora con los partidos burgueses; esto, entonces, nos conduce al tema de la crisis misma de los partidos a los cuales la burguesía le ha apostado para estar al frente de las instituciones del Estado capitalista.

Estos datos pueden decir que existe una recomposición del bipartidismo, con el PLN y el PUSC a la cabeza, pero esto se pone en entredicho debido a que ninguno de los dos alcanza siquiera el 20%.

Está instalado el hecho de que, para un sector importante de la población trabajadora, tanto el PUSC como el PLN representa la corrupción y la entrega de los recursos del país a manos de las grandes transnacionales. Además, estos partidos se identifican como parte de los culpables de la aprobación de proyectos como el plan fiscal. ¿Por qué están arriba en las encuestas? En parte se debe a que existe otro partido cuyo desgaste es significativo: el PAC.

El Partido Acción Ciudadana, despertó ciertas expectativas de ser gobierno distinto al bipartidismo, pero desde el comienzo incluso fue más agresivo en los ataques que ya venían llevando a cabo el PLN/PUSC, con proyectos como el mismo combo fiscal, el sometimiento al capital extranjero mediante el acuerdo con el FMI o todos los ataques a la clase trabajadora durante la pandemia. Casos como el Cementazo, UPAD o los escándalos del financiamiento de sus campañas demuestran el descontento con este partido no es infundado, y tal parece no logrará un tercer mandato consecutivo.

¿Cuál sería la postura del PT en una eventual segunda ronda?

En 2018 cuando llamamos a votar nulo entre Fabricio y Carlos Alvarado, fuimos víctimas de diferentes ataques incluso desde sectores de la izquierda. Pero en ese momento alertamos que cualquiera de los dos candidatos que resultaran electos iban a ser agentes de los ataques contra el pueblo trabajador, que ninguno representaba los intereses de los sectores oprimidos y explotados y que la tarea principal era preparar la lucha contra los ataques venideros.

El tiempo nos dio la razón unos meses después, cuando el gobierno PAC, junto con los demás partidos de la burguesía, impulsaron el combo fiscal que desencadenó en la huelga histórica de noventa días. Ese solo sería el comienzo de una historia de permanentes proyectos contra las condiciones de vida de la clase trabajadora que se agudizarían durante la pandemia.

Por eso, tal y como sucedió hace 4 años, en una eventual segunda ronda nuestro partido se colocaría en la trinchera de denuncia de la institucionalidad capitalista, donde las elecciones solo sirven para decidir quiénes van a seguir atacando al pueblo pobre. Nos posicionaríamos claramente como voz de denuncia y pondremos nuestra organización al servicio de preparar las peleas venideras, sea cual sea el partido que gobierne.