El blog de Roberto Herrera Nacionales

La política de Restauración Nacional ha sido una política contra los trabajadores y los oprimidos

Fabricio Alvarado y Rony Chaves, la burguesía azul y amarilla emergente
Los principios sociales del cristianismo han tenido ya mil ochocientos años para desarrollarse, y no necesitan ser desarrollados más aún (…)
 Los principios sociales del cristianismo justificaron la esclavitud en la antigüedad, glorificaron la servidumbre de la edad media, y también saben, cuando es necesario, defender la opresión del proletariado, aunque pongan cara de lástima al hacerlo.
 Los principios sociales del cristianismo predican la realidad de una clase gobernante y una oprimida, y lo único que tiene para esta última es el piadoso deseo de que la otra se muestre caritativa.
 Los principios sociales del cristianismo trasladan al cielo la corrección de todas las infamias aludidas (…), y por lo tanto justifican la existencia continuada de dichas infamias en la tierra.
 Los principios sociales del cristianismo declaran que todos los actos viles de los opresores contra los oprimidos son o bien el justo castigo del pecado original y de otros pecados, o bien pruebas que el Señor, en su infinita sabiduría impone a los reprimidos.
 Los principios sociales del cristianismo predican la cobardía, el desprecio de sí mismo, la humillación, la sumisión, el desaliento; en una palabra, todas las cualidades de la canaille.
Y el proletariado, que no quiere ser tratado como una canaille, necesita su valentía, su sentimiento de sí mismo, su orgullo y su sentido de independencia, mucho más que su pan. Los principios sociales del cristianismo son solapados, y el proletariado es revolucionario.
 Carlos Marx. El comunismo del periódico «Reinischer Beobachter» (1847)
  

¿Qué significa el voto a Fabricio Alvarado?

Restauración Nacional capitalizó electoralmente un pedazo del descontento popular contra el gobierno del PAC, especialmente en los distritos populares urbanos y en las provincias fronterizas.

Hay muchas razones para que el pueblo trabajador y los empobrecidos estén enfurecidos con el gobierno del PAC, que ha sido una continuidad de los gobiernos del PLN y el PUSC.

El gobierno del PAC mantuvo la corrupción institucional como se vio en el “Cementazo”, la vida de la clase obrera descendió, en dos años los salarios de los trabajadores privados cayeron 2% y un 8% los trabajadores de manufactura, el país mantiene más de un millón de pobres “duros”, el desempleo de masas se mantiene (8,5%) y el empleo que se produce está concentrado en el Valle Central y la mayor parte de este es trabajo informal. Además el gobierno ha sido duramente represivo en las provincias costeras y en los barrios populares, sin que eso mejore en nada ni la seguridad, ni la presencia de narcotráfico en el país.

Aunque en los votos a Fabricio Alvarado, hay sin duda un grupo de votantes conservador, homófobo y enemigo de los derechos de las mujeres, esos votos no son los más, si uno habla y atiende las razones de quienes votaron a Fabricio Alvarado, se encontrará un sinnúmero de razones: un voto para castigar al gobierno, un voto contra la corrupción, junto con razones morales más difusas.

Fabricio Alvarado se presentó como un candidato “que defiende la familia”, en un momento donde la familia trabajadora es amenazada por el desempleo, por los salarios de miseria, por la pérdida de empleo de las mujeres,  por la violencia femicida, por el narcotráfico, por la policía, etc. Restauración Nacional le dio una “explicación moral” a los males del capitalismo.

Finalmente para un sector de los electores de Fabricio Alvarado, este candidato no era parte de la élite rica de los partidos tradicionales (que se identifica con el PLN, los libertarios y el PUSC) y parecía algo “nuevo y diferente”.

Obviamente estos razonamientos son equivocados y Restauración Nacional se esfuerza para mantener esta confusión entre los sectores populares. Nuestra obligación como socialistas es clarificar que representa Restauración Nacional, para que los sectores populares hagan una experiencia acelerada con esta formación política, como ya lo hicieron con el PAC.

¿Qué es Restauración Nacional?   

Restauración Nacional no es un partido nuevo, existe desde 2005, pero siempre ha sido minoritario, de hecho siempre fue más pequeño que Renovación Costarricense, de quien se escindió hace trece años.

Esta agrupación ha cambiado varias veces de figura pública: primero fue Carlos Avendaño, que es uno de sus fundadores y actual diputado, luego Guyon Massey quién fue diputado en el periodo 2006-2010. Finalmente Fabricio Alvarado, diputado nacional entre 2014 y 2018.

Los diputados de Restauración Nacional son conocidos por su oposición a los derechos de las mujeres y de la población sexualmente diversa, también son conocidos como partidos “evangélicos” o “cristianos”.

Creemos que estas definiciones culturalistas, no ayudan en nada a determinar con precisión que es Restauración Nacional.

Primero porque “evangélico” o “cristiano” es una denominación que hace referencia a la fe y a la confesionalidad, es decir a la ideología y no nos dice nada de la procedencia de clase, ni de la política de esa persona o agrupación.

Sabemos que hay personas evangélicas en Restauración Nacional, pero también las hay en el PLN, el teólogo Juan Stam se refiere a Juan Carlos Mendoza, ex diputado del PAC, como “joven hijo de una destacada familia evangélica”, en el Partido de los Trabajadores hay militantes y simpatizantes que profesan la creencia evangélica.

Estar opuesto al matrimonio igualitario tampoco ayuda a definir un partido, pues esta posición es defendida por múltiples candidatos desde Restauración Nacional, pasando por el bipartidismo, diputados de PAC como Nidia Jiménez.

Solo el Partido de los Trabajadores es homogéneo en su defensa de los derechos de las mujeres y los oprimidos.

Para nosotros, marxistas un partido se define por tres elementos el carácter de clase del programa, el carácter de clase de su dirección y su base social. En ese sentido Restauración Nacional es un partido burgués, por su programa, su dirección es pequeño burguesa y su base social es plebeya.

Ahora su programa político y sus práctica política no solo es burguesa, es decir defensora de la sociedad de clases y de la acumulación de capital, sino que es directamente responsable de la crisis social y política en la que estamos.

En una serie de notas queremos repasar la política práctica y concreta que ha tenido Restauración Nacional durante estos años 13 años y mostrar que son una agrupación defensora del capitalismo, del imperialismo, de los ricos y sus partidos, así como de los negocios corruptos que son inherentes al Capital.

Las clases sociales: terratenientes.

Como marxistas luchamos por el Estado laico, es decir porque no exista una religión de Estado, luchamos también  contra la confusión y la resignación que le inculcan los sacerdotes y pastores a los trabajadores, especialmente a las trabajadoras, y justamente como luchamos contra la confusión religiosa, es por esto que no nos quedamos en la crítica superficial de los fenómenos religiosos, en tanto que fenómenos sociales y políticos. Es por ello que definiciones periodísticas de Restauración Nacional como “partidos evangélicos”, nos parecen imprecisas o confusas entre otras cosas por qué esconden el carácter de clase de estas agrupaciones políticas.

Por ejemplo, nuestro partido ha luchado desde el año 2012, por lograr la tierra para los campesinos de Medio Queso, ha sido una lucha durísima contra los terratenientes y sus matones, pero también contra  la policía y el Estado.

Luego de muchas luchas 104 familias  campesinas lograron que el Estado comprara 476 hectáreas de tierra. Una clara lucha contra los terratenientes.

Bueno, Restauración Nacional es un aliado de los terratenientes, pues ellos mismo lo son.

Es ostensible la relación entre Restauración Nacional y Enlace TV, Canal 23, propiedad de Jonás González, en el artículo “La fe compra montañas en televisora cristiana canal 23” publicado el Domingo 27 de febrero de  2005 en el diario La Nación se informaba que existe una red de al “menos 25 asociaciones, sociedades anónimas y fundaciones que han adquirido más de 553 hectáreas de tierra en Costa Rica en los últimos 15 años” y que “una misma familia participa en 25 organizaciones vinculadas al canal”.

Así como durante 20 años los ricos se han dedicado a concentrar tierras, los terratenientes cristianos han hecho lo mismo, han comprado y concentrado tierras a precio de remate. En este mismo artículo se informa que: “208 hectáreas están inscritas a nombre de la Asociación Cristiana de Comunicaciones (Asocric) y fueron compradas entre 1998 y el 2003 a precios que oscilaron entre ¢9 y $15 el metro”.

El campo costarricense está lleno de campesinos sin tierra, las tomas de tierras son parte fundamental de las luchas populares desde siempre. Muchas de las tomas de tierra existentes hoy en día han sido duramente reprimidas por el gobierno del PAC, por ejemplo en Chánguena y Salitre. Pero, podemos decir con toda claridad que en un eventual gobierno de Fabricio Alvarado, estas luchas campesinas también serán duramente reprimidas, por la misma razón que son reprimidas bajo el gobierno del PAC, porque ambos partidos son aliados de los terratenientes.

Las clases sociales: una burocracia enriquecida.

Aunque hay muchos pastores evangélicos que no tienen nada o muy poco y nos los topamos en los barrios más empobrecidos, eso no implica que no hayan pastores que se enriquezcan gracias a su actividad pastoral, que esquilman al pueblo a través de la fe.

Han sido múltiples las denuncias de un proceso de enriquecimiento de esta burocracia evangélica, es decir estamos en presencia de la configuración de una burguesía cristiana y una “alta gerencia” de los negocios cristianos, que también tienen múltiples relaciones con Restauración Nacional.

Este proceso se veía venir y no se ha detenido. Jonás González, antiguo oftalmólogo y tal vez el representante más notorio de esta “burguesía celestial” calculaba en el año 2005 que Enlace TV recogía un capital de unos 400 millones, esto en un año.

Este mecanismo de enriquecimiento venía siendo denunciado desde las iglesias mismas, así por ejemplo, en el año 2003 la “Federación de Asociaciones Bautistas y tres conocidos pastores nacionales pidieron a la FAEC (Federación Alianza Evangélica Costarricense)  adoptar una actitud firme ante lo que calificaron de “una manipulación de interés puramente materialista”. (La Nación. 28/02/2005).

La misma nota señala que: “El pastor Óscar Ramírez, vocal de la directiva de la FAEC y expresidente de la Unión de Iglesias Bautistas de Costa Rica, considera que el canal 23 irrespeta las normas acerca de la recaudación de ofrendas

La cosa parece lejana, pero es muy seria, tanto es así que hoy actualmente, mientras se discutía la ley de extinción de dominio (la ley que permitiría expropiar los bienes mal habidos, logrados por legitimación de capitales para la lucha contra el narcotráfico y que ha sido duramente enfrentado por los partidos de los ricos).

Otto Guevara uno de los defensores más vociferentes de los intereses de los súper ricos en el país les hacía a los diputados de Restauración Nacional y Renovación Costarricense la siguiente advertencia: “Les hice ver a ellos que a como está redactado el proyecto hoy, todas las iglesias evangélicas o la mayoría, inclusive el patrimonio de Enlace, Canal 23, lo de Jonás González, todos ellos se verían en serios aprietos para demostrar la licitud de los fondos con que levantaron esos patrimonios, porque básicamente lo que hacen es recibir dinero en efectivo mediante el diezmo de personas que comparten ese credo religioso y siguen un determinado líder” (Diario Extra. 01/06/2017).

El instinto de clase de Otto Guevara señala correctamente que entre los negocios turbios del capital y los negocios de la emergente burguesía cristiana hay un nudo común de intereses muy materiales.

No está demás señalar que además de esta “gerencia de negocios” cristiana ya existente, tenderá a fusionarse con una nueva élite política surgida de Restauración Nacional y del enriquecimiento vía deuda política. Pese a que es un mecanismo intrínsecamente  corrupto Restauración Nacional jamás lo ha denunciado, ni ha renunciado a él, ya había utilizado en 2014 los 518 millones de colones a los que tenía derecho Carlos Avendaño, cuando fue electo diputado y sin duda usara los más de 5 000 millones a los que ahora tiene derecho Fabricio Alvarado.

Así veremos una casta de nuevos ricos, muy parecidos a los del bipartidismo, pero vestidos de azul y amarillo.