Mujeres

Ningún privilegio para Justo Orozco ¡Exijamos pronto juicio y castigo para el agresor!

El Partido de los Trabajadores y su colateral Lucha Mujer repudian los actos por los que Justo Orozco fue denunciado recientemente. La violencia sexual contra las mujeres es inaceptable en todos los contextos, y su presencia en la política, así como en toda la sociedad, es un fenómeno perverso a combatir de forma permanente.

Proponemos mirar hacia atrás en el tiempo para comprender el acto, contextualizando quién es Justo Orozco, personaje político y pastor evangélico que pertenece al Partido Renovación Costarricense (PRC), de corte conservador.

Siendo diputado en el período 2010-2014 afirmó que el rol de las mujeres está en el hogar, y que estas son una “perversidad”. Se ha opuesto férreamente a todas las iniciativas a favor de nuestros derechos sexuales y reproductivos (FIV, anticoncepción de emergencia, aborto…). Justo Orozco llegó incluso a decir que la FIV no era necesaria para las familias pobres ya que estas tienen muchos hijos en una clara actitud de menosprecio a las problemáticas de la clase trabajadora.

Es importante subrayar que Orozco no actúa de forma aislada. Sus posiciones son reafirmadas por los demás partidos cristianos en la Asamblea Legislativa quienes promueven un discurso sexista y machista, de menosprecio a la mujer, a sus necesidades y derechos.

Justo ha recibido apoyo de partidos como Liberación Nacional, cuyos votos lo llevaron a encabezar la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa en el 2012. Desde esta ubicación promovió un proyecto de ley contrario a los Derechos Humanos de la población LBGTI, aspirando a restringir en la Constitución el matrimonio solo para personas de sexos opuestos. En el 2013 invitó a esta comisión al señor Jokin, quien califica la homosexualidad como un problema de salud pública. Durante su periodo importantes movilizaciones repudiaron las posiciones de Orozco, en ellas participó el PT.

Justo Orozco es un hombre no sólo con poder político, sino económico. Es fundador de una universidad, de la cual es a su vez graduado y tiene alto perfil en el PRC (incluso fue candidato a Presidente de la República por esta organización). Orozco se contactó con la denunciante del caso por la posibilidad de que ella fuese contratada para trabajar en ese partido . Es una mujer de zona rural, que necesita trabajo; en ese sentido, la situación de desigualdad de poder y de clase social es notoria.

Si bien ahora es la denuncia a Orozco la que acapara los medios de comunicación, la violencia machista es el pan de cada día para miles de mujeres en Costa Rica. Además el acoso sexual se presenta cotidianamente y de distintas formas, ya sea como en el caso de Justo Orozco o mediante otras manifestaciones en apariencia inofensivas y vistas como normales (“piropos”, lenguaje denigrante, por ejemplo) pero que reflejan esa violencia sistemática contra las mujeres.

La violencia es un problema del Estado

En cuanto a los abusos, que se dan en el país sin distingo de edad, los datos saltan a la vista: solo en 2014 se reportaron más de 11 mil casos . Además, el año pasado se registraron 27 femicidios, lo cual no deja de ser preocupante para un país que se jacta a nivel mundial de combatir la violencia contra la mujer.

Decimos que la mujer trabajadora es la más afectada por esta situación. Se encuentra desprotegida en varios frentes: las leyes no la respaldan y cuando hay abusos o violencia intrafamiliar el Estado no les proporciona espacio dónde albergarse ni las apoya para conseguir un trabajo.

En los distintos casos de violencia machista existe un denominador común: los medios de comunicación e instituciones del régimen como el poder judicial culpabilizan a la mujer solo por su condición de mujer. La prensa revictimiza mostrando una versión tendenciosa de los hechos donde se impone el discurso machista del agresor. “Ella más bien fue quien lo acosó a él” , sentenció descaradamente el abogado de Orozco, cuyo criterio es machacar en la culpabilidad de la mujer.

Finalmente, desde el poder judicial la tendencia es alargar el caso al mandarlo a un juicio ordinario que comúnmente tarde años en resolverse, cuyo resultado suele ser la impunidad y el mantenimiento de privilegios al acusado.

El gobierno de Luis Guillermo Solís e instituciones como el Inamu, se han limitado a destacar el coraje de esta mujer que venció el círculo del miedo y se atrevió a denunciar al legislador, pero hasta ahí: no han presionado para acelerar el proceso ni se ha protegido a la víctima.

Desde el Partido de los Trabajadores y Lucha Mujer reiteramos nuestro repudio a este hecho de violencia machista y denunciamos la actitud tanto de los medios de comunicación de culpabilizar a la mujer, como del Poder Judicial de retrasar el proceso contra el ex diputado. Esto demuestra la incapacidad del Estado para respaldar a las víctimas de violencia machista, donde la mujer trabajadora lleva siempre la peor parte.

Por estas razones es que exigimos un pronto juicio; debe cumplirse con el supuesto legal de un juicio sumario que puede realizarse dentro de 6 meses (fue denunciado e investigado en el mismo momentos después de ocurridos los hechos). El proceso ordinario estancaría el caso durante años, con lo que se reafirmaría el favoritismo hacia Justo por ser figura pública. De ahí surge la necesidad de salir a las calles y exigir justicia pronta y cumplida, así como el castigo para el agresor.

Este gobierno debe otorgar garantías reales y protección hacia la mujer víctima. Creemos que no basta “con exaltar la valentía” de una mujer que “rompió el silencio contra el poder” tal como lo manifestó el Inamu . Es preciso que se revierta la política de no revictimizacion, se combata la intimidación y exista una verdadera protección a la identidad de la víctima.

Llamamos a todas las organizaciones populares, sindicales y estudiantiles a unirse a esta marcha y en repudio no solo al caso de abuso sexual por parte de Justo Orozco, sino contra toda manifestación de violencia contra la mujer. El combate al machismo y la opresión deben ser banderas de lucha prioritarias de todo el movimiento social, utilizando la movilización como herramienta privilegiada para transformar esta cruel realidad que viven las mujeres, y con mucha mayor fuerza las de la clase trabajadora.

¡Exijamos a la Fiscalía juicio pronto y castigo para el agresor!

¡Ningún privilegio ni influencia política a favor de Justo Orozco!

¡Protección inmediata del Estado para las mujeres agredidas!

¡Las mujeres no tenemos la culpa de la violencia machista!

 

Secretaria de Mujeres del PT