Ambiente Movimiento Nicaragüenses

Piñeras destruyen todo en la Zona Norte

En estos días varias contradicciones de la producción piñera en la zona norte han salido a la luz, en medio de una serie de denuncias y actos de resistencia de las comunidades que viven en carne propia los efectos de esa actividad empresarial que con el paso de los años se convierte en un peligro para cientos de miles de familias en la región.

Contaminación de agua se agrava

En la edición anterior de Socialismo Hoy denunciábamos como la complicidad del gobierno y las empresas había ocultado un estudio de la UCR donde se alertaba desde hace 3 años la contaminación de las aguas de varias comunidades con agroquímicos, y ya en estos días salió a la luz pública como varias comunidades en el cantón de Rio Cuarto tuvieron que dejar de utilizar su acueducto por estar contaminado por las piñeras, ya el año pasado en Veracruz de Pital la comunidad perdió el acueducto, situación que hace 10 años pasaron varias comunidades de Siquirres.

Con esto se demuestra no solo que los estudios de la UCR son ciertos, si no que no se sabe cuántas familias toman agua envenenada todos los días, lo que a largo plazo va a generar múltiples problemas en la salud de las personas, pero eso lo ocultan los capitalistas de la piña para no dejar de generar ganancias con esos productos aunque con eso mate poco a poco a muchas personas.

Empresarios aprovechan crisis en Nicaragua para incrementar explotación

Decenas de trabajadores están siendo despedidos de varias empresas productoras de piña en el cantón de Los Chiles, según los trabajadores eso pasa porque los empresarios reciben decenas de trabajadores en las puertas de las empresas pidiéndoles trabajo.

Esa situación es aprovechada y sabiendo de la necesidad que están pasando los migrantes, muchos de ellos y ellas perseguidos políticamente por la dictadura de Daniel Ortega, les contratan pagando salarios muy por debajo del mínimo y en condiciones de trabajo en donde no se les respetan otros derechos como los seguros de la CCSS, el INS, aguinaldos, etc.

Esos cambios de planilla, se dan sin el pago correspondiente a las liquidaciones de los que despiden, lo que también genera mayores ganancias a los empresarios, ya que se ahorran muchos millones de colones por hacer esos “movimientos de planilla”. Muchos prefieren no demandar a las empresas para que no tomen represalias contra ellos y sus familias.

Problemas de caminos siguen generando protestas

Otro de los problemas que generan las piñeras en las comunidades son los problemas con los caminos, ya que decenas de comunidades en cantones como Los Chiles y San Carlos ven como el paso de las maquinarias de las piñeras dejan inservibles los caminos, provocando que los problemas para trasladarse a los centros de estudio y trabajo sean realmente graves.

Con esto el Alcalde de San Carlos, Alfredo Córdoba dijo que no pueden hacer nada, porque ellos arreglan los caminos y en 3 días las piñeras los destruyen y que las piñeras “también tienen derecho a usar los caminos”. Con eso demuestra cómo las autoridades de gobierno respetan los derechos de los empresarios por sobre los de miles de personas que deben soportar las miserias que esas empresas traen a sus comunidades.

Organización y lucha contra las piñeras

Mientras esos efectos negativos para la zona norte se evidencian cada vez más, los empresarios de la zona han iniciado una campaña de publicidad en medios locales, volantes y reuniones en donde hablan de la necesidad de luchar por que las empresas piñeras puedan “trabajar en paz”, con el nombre “Yo también dependo de la piña” buscan convencer a la población de que sin ellos el pueblo se moriría de hambre y que por eso más bien deben defenderlos.

Esa campaña se debe enfrentar, uniendo a los obreros de las piñeras, las comunidades afectadas y demás organizaciones del movimiento popular para desenmascarar a los capitalistas de la piña, y proponer otras salidas a esa problemática, como la lucha por una reforma agraria, donde se expropie sin pago a esos capitalistas y las tierras queden en manos del pueblo, para producir granos básicos y otros productos que no contaminen y destruyan la naturaleza.