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Policía desaloja a familias de ocupación en La Carpio

(San José). Marzo, 2022. Durante la mañana de este miércoles se produjo un megaoperativo policial en la Comunidad de La Carpio.  Cientos de efectivos policiales se movilizaron para reprimir una ocupación de más de 300 familias que, ante la pobreza y el aumento de los alquileres, decidieron tomar un antiguo tajo ocioso para vivir.

La Fuerza Pública destinó cantidad de recursos para reprimir a familias pobres, a miles de personas que necesitan una opción de vivienda ante el alto costo del alquiler y la crisis económica que atraviesa el país.  El accionar policial y gubernamental evidencian que su prioridad es defender la propiedad privada por encima de solventar las necesidades de las familias trabajadoras.

“Ellos vienen lanzando gases en varias ocasiones, no es la primera vez, desde que ellos llegaron los reprimieron, es parte de las quejas que tenemos, de los niños reaccionando a los gases. Este desalojo es una agresión, un acto de violencia directo contra cientos de mujeres que se encuentran en esta ocupación”, expresaron pobladores de La Carpio.

Jhonn, Vega, presidente del Partido de los Trabajadores, manifestó su repudio al desalojo y exigió una solución pronta a la situación de vivienda de las 2 mil personas que habitan la ocupación. “Todo el rechazo a esta represión contra las familias que viven pobreza, que su único delito es no tener un techo donde vivir, son cientos de familias migrantes, mujeres y adultos mayores agredidos. Cuando se trata de reprimir a familias trabajadoras sin hogar, de garantizar los intereses de los grandes propietarios, se actúa de forma inmediata. Por eso condenamos este desalojo y exigimos soluciones de vivienda a las familias de La Carpio”, dijo el presidente de la organización política.

El pasado sábado más de 300 familias (2000 personas, entre ellos niños, jóvenes y adultos mayores) ocuparon un terreno ocioso, ubicado al costado sur del relleno sanitario de Ebi, en La Carpio. Llegaron con latas, plásticos y distintos materiales para construir sus ranchos y demarcar sus lotes, en una localidad que no cuenta con servicios básicos de agua ni electricidad.

Para los miembros de las familias reprimidas, el telón de fondo del conflicto “es el efecto de la brutal crisis económica y la guerra contra los empobrecidos, en las zonas pegadas a los ríos, hay un aumento en el valor de los cuartos, las cuarterías subieron de precio y la gente no puede pagar; porque no hay trabajo y los salarios están congelados. También han subido de precio los tanques de gas, vitales en la comunidad”.

Ellos hacen énfasis en buscar una solución a las familias desalojadas, que tiene que ver con garantizar techo y servicios básicos, así como detener futuros desalojos en favor del supuesto dueño del tajo.

“No podemos permitir que este gobierno, teniendo dinero y recursos para solucionar este conflicto, resuelva todo a punta de violencia, policía y dolor contra las mujeres pobres, los migrantes y las niñas”, puntualizaron los vecinos.