Juventud

Siguen los recortes a la educación superior

El 2019 será un año difícil para las universidades públicas. En la Asamblea Legislativa aprobaron un recorte de 10 mil millones de colones al FEES, que da presupuesto a las universidades estatales. A esto se suman las implicaciones de la aprobación del plan fiscal y las reglas que restringen el crecimiento presupuestario de la educación.

¿Qué significa esto?

La universidad no sólo es casa de enseñanza. La investigación que llevan a cabo las universidades mejora la calidad de vida del pueblo, además del desarrollo de la ciencia y la técnica, no sólo en CR sino en Centroamérica. Por otro lado, la acción social que hace la universidad lleva mejoras a las comunidades, en muchos casos supliendo vacíos dejados por el mismo Estado . Este es el papel que juega la U en los territorios indígenas y en otras zonas alejadas del país. Estos campos de acción definitivamente se verán afectados por el recorte antes mencionado, además de los nuevos impuestos que deberán pagarse.

Impacto para los estudiantes

Recortar a las universidades implica la elitización de las mismas, estudios señalan que más de la mitad de los estudiantes en las universidades estatales proviene de hogares adinerados. Las personas de menos recursos tienen más dificultades para estudia y serán las primeras afectadas. El desfinanciamiento de la educación pública genera una gran brecha en cuanto a las posibilidades de entrar a una universidad. Luego el desfinanciamiento de la educación superior impide que la universidad pueda tomar medidas para reducir esta brecha, como becas o programas de discriminación positiva.

Impacto para el país

Además, detener la producción de conocimiento e innovación tecnológica en el fondo aumenta la dependencia. La división imperialista del mundo deja el conocimiento en manos de los poderosos, quienes lo venden o alquilan. Los países pobres al no tener los medios tecnológicos deben entregar sus recursos naturales y endeudarse en el nombre del progreso.

Eventualmente también intentará financiarse la educación por medio de préstamos con entidades como el Banco Mundial. Estos ponen condiciones para el préstamo que interfieren directamente con las políticas educativas de los países, llevando la tecnificación y la educación para el mercado al orden del día.

¡No más recortes!
¡No más plata para la deuda, más plata para la educación!
¡10% del PIB para la educación ya!