Socialismo Hoy - Periódico Oficial del Partido de la Clase Trabajadora
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Jornadas 4×3: Una traición a la clase obrera

Por Obeth Morales Barquero.

Se aprueba la vía rápida para las jornadas 4×3

Recientemente, en la Asamblea Legislativa se aprobó la vía rápida para el proyecto de jornadas 4×3. Lo acontecido en la Asamblea Legislativa es una muestra más, para la clase trabajadora del país, del sometimiento de las y los políticos a la clase empresarial. Esta aprobación contó con el apoyo del oficialismo (del partido de Rodrigo Chaves), del PLN, el PUSC, Nueva República y el PLP, mostrando cómo todos los partidos en la Asamblea Legislativa se le arrodillan a la clase empresarial.

La clase obrera debe prestar atención a lo realizado por el Partido Liberación Nacional (PLN), partido burgués que, una vez más, confirma que sus posiciones garantizan los intereses de los empresarios y no los de la clase trabajadora de este país. Con un poco de presión de las cámaras empresariales, no pudo mantener su discurso de que viene con nuevas políticas y termina mostrándose tal cual es, y acuerda, entre el gobierno y los sectores patronales, tramitar por la vía rápida las jornadas de 12 horas laborales diarias.

El respaldo del PLN no es accidental. Históricamente, este partido ha estado al servicio de los empresarios. Su disque oposición al proyecto y sus supuestas nuevas políticas sucumbieron ante la mínima presión de las cámaras empresariales, entre ellas UCCAEP, quienes presionan para que se consolide, a través de este proyecto de ley, la superexplotación, lo que beneficiaría únicamente a grandes capitales y no a la clase trabajadora costarricense, que verá sus jornadas extendidas hasta 12 horas diarias consecutivas. Lo cual, como hemos sido reiterativos, afectará la salud mental y física, y el tiempo en familia se vería prácticamente eliminado.

Sobre la votación en los centros de trabajo

Para cambiar su posición, el “candidato renovador” del PLN, Álvaro Ramos, llegó a un acuerdo con el gobierno: aceptar la vía rápida para el proyecto, pero introduciendo una moción: que la decisión de aplicar las jornadas 4×3 se tome a través de una votación en el centro de trabajo. Con el cinismo que le caracteriza, esto fue presentado por el PLN como “introducir la democracia en las fábricas”.

Es risible pensar que en los centros de trabajo se llevará a cabo una votación para que los trabajadores determinen si aceptan o rechazan la jornada 4×3. Quien realiza esta propuesta probablemente, en su vida, ha visitado una fábrica o, por el contrario, sabe perfectamente cómo funciona y quiere garantizarse de una buena vez un resultado positivo, haciendo creer al pueblo que se realizó mediante mecanismos democráticos.

Cualquier obrero u obrera de este país sabe perfectamente que en las fábricas existe una dictadura patronal, donde se hace la voluntad del patrono sin la más mínima oposición por parte del trabajador.

La patronal tiene todo a su favor, y cualquier trabajador o trabajadora sabe que es imposible que se garantice una votación limpia. Por el contrario, el patrono tendrá una gran ventaja por la relación de poder que ostenta y utilizará a todos sus mandos medios para persuadir y hasta obligar a que se vote a favor; si no, el camino es el despido. Sabemos que con esto han jugado y juegan siempre para evitar la organización obrera. Entonces, que se hable de una votación es absurdo: sería “burro amarrado contra tigre suelto”.

Desde nuestra experiencia, así funcionan las “experiencias democráticas” en las fábricas: se utiliza una forma que parezca “justa, razonable, democrática”, pero donde la clase trabajadora no tiene ninguna facilidad. Esto lo vivimos los sindicatos del sector privado diariamente. Conocemos el modus operandi de la patronal y es por ello que decimos, con toda propiedad, que la propuesta de votación en las fábricas que realiza el PLN es una estupidez. Pero una estupidez bien pensada, ya que ellos saben que así se garantizan la aprobación del proyecto de jornadas 4×3.

¿Cómo se puede garantizar una votación segura donde no se puede siquiera garantizar libertad sindical?

Quienes ejercemos dirección sindical en el sector privado sabemos cómo funciona realmente el interior de las fábricas, y por ello decimos que, de los portones hacia adentro, en las empresas privadas se vive una DICTADURA PATRONAL. Por ejemplo: no existe libertad sindical, se encierran en oficinas a los trabajadores que valientemente se afilian al sindicato para persuadir su desafiliación, se realiza acoso laboral sistemáticamente al trabajador que se afilia a un sindicato, no existen facilidades para que los dirigentes sindicales realicen actividad sindical, por lo que deben realizarla posterior a sus jornadas laborales, sacrificando tiempo en familia; se les ofrece liquidaciones a los trabajadores afiliados para bajar la afiliación a los sindicatos.

Todo lo anterior cualquier dirigente sabe que es cierto y, a pesar de infinitas denuncias, nadie hace nada. Pero ahora, para JODER con explotación laboral a la clase trabajadora, todos se ponen de acuerdo en favor de los intereses del capital.

La resistencia obrera es URGENTE y necesaria

Desde el Partido de la Clase Trabajadora estamos convencidos de que es urgente una resistencia de la clase obrera. Las jornadas de 12 horas diarias de trabajo son una ofensiva de la burguesía contra la clase trabajadora; es un retroceso que normaliza la esclavitud moderna y debilita la organización colectiva.

El camino que nos están dejando es el de la organización, la lucha, la movilización. Debemos tomar las calles aun y cuando ya la burguesía se preparó creando leyes que nos lo impiden. A tomar las calles y construir una alternativa política revolucionaria que no negocie los derechos laborales por falsas “promesas de desarrollo”. Es hora de recuperar el poder popular, con conciencia de clase y sin miedo a enfrentar el poder burgués.

Trabajadoras, trabajadores: está en juego nuestra dignidad como personas trabajadoras.

Por eso, nuestro programa de acción incluye las siguientes medidas:

  • Rechazo a la vía rápida para las jornadas 4×3.
  • Una reunión unitaria urgente de los sindicatos de las empresas privadas para planear una campaña de denuncia a este nefasto proyecto.
  • Como socialistas, nuestro programa no se agota con el rechazo a las jornadas 4×3. Además de rechazar el proyecto, debemos demandar la aprobación inmediata de una jornada laboral de 40 horas (36 horas para labores pesadas), preservando el salario.
  • Los grupos empresariales dirán que la reducción de la jornada de trabajo preservando el salario sería ruinosa. No creemos que sea así. Las 2000 grandes empresas de nuestro país producen al año una riqueza de 50 billones de colones, más que suficiente para repartir las horas de trabajo disponibles.
  • Nuestro programa no se detiene allí. Además de garantizar la libertad sindical de manera irrestricta, es necesario avanzar en dos ideas centrales:
    1. La necesidad del control obrero de la producción, que es el único que puede garantizar realmente saber cuánto ganan las empresas, cuáles son sus márgenes de ganancia y qué tan rápido se puede implementar la jornada de 40 horas sin rebaja de salario.
    2. La otra idea central es que la vida y las necesidades de decenas de miles de personas no pueden estar en manos de 16 familias mega-ricas. Las empresas que son fundamentales para la vida y el funcionamiento de la sociedad deben ser nacionalizadas bajo control obrero, y así planificar de manera racional dónde colocar los recursos y los tiempos disponibles en la sociedad.

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