El 06 de julio en Semanario Universidad salió la nota en que el Ministro decreta dicha prohibición mediante la circular DM-CIR-0047-2026 en donde se apela al currículo oficial. Reflexionemos sobre ello.
El currículo oficial
Uno de los elementos centrales a los que apela la directriz es la neutralidad política. Ahora bien, una conquista del pensamiento crítico es precisamente, cuestionar dicha neutralidad política.
El Estado no es neutral, el Estado defiende los intereses de la clase dominante, y lo lleva a partir de sus políticas, por medio de los ministerios, el MEP en este y anteriores gobiernos ha sido servil a ello.
El currículo oficial es aprobado por el Consejo Superior de Educación (sin consulta alguna a estudiantado ni trabajadores de la educación), que sigue los mandatos de la OCDE y demás organismos financieros internacionales (ejemplo cierre de programas) aceptando fielmente los recortes a la educación para seguir pagando fielmente la deuda usurera.
El papel de las dirigencias sindicales
Mientras ocurre ello, sigue habiendo un silencio cómplice de las dirigencias sindicales y una pasividad de las burocracias, que ante este y otros ataques, han seguido confiando en mesas de diálogo estériles en la figura de la junta paritaria y confiando en la sala cuarta, dicha sala que ya ha fallado otras veces en contra de la clase trabajadora y una junta paritaria que no ha llevado a una convención colectiva por ejemplo que conlleve victorias significativas y que se negocian en cuatro paredes en total secretismo a la clase trabajadora.
Por otro lado es nefasto retomando el papel del Consejo Superior de Educación y el mencionado Currículo Oficial que dicho órgano tiene representación sindical y esta está plegada.
El modelo Bukele como ejemplo
Uno de los contenidos que se exponen en los colegios es el de regímenes políticos. Uno de ellos es el dictatorial. Ahora bien, en el marco de esta directriz, cómo ser neutral ante ello. Cito un ejemplo, la dictadura actual de Bukele en el Salvador, que es el modelo que quiere imitarse y que tanto admiró el gobierno de Chaves y el actual de Laura Fernández.
Con Bukele y su estado de excepción, se han encarcelado muchos dirigentes sindicales del magisterio, así como un modelo político-militar en el país salvadoreño bajo el nombre de “Mi Nueva Escuela”: una serie de políticas represivas que de no acatarse, van desde el despido, hasta el encarcelamiento.
Por ello, esta directriz actual del MEP va en la línea de la implementación del añorado modelo bukeliano del gobierno actual, por ello, ¿cómo hablar de dictadura siendo neutral? Es un elemento demasiado peligroso.
El papel transformador de la educación
Lenin consideró la educación como una herramienta indispensable para la transformación de la sociedad, una práctica liberalizadora que sacara lo mejor de cada persona, para erradicar el analfabetismo y para dotar a las masas de pensamiento crítico.
Por ello con la revolución rusa, decretó la educación como pública, gratuita, universal y laica, creando escuelas y orfanatos bajo control del estado.
Ese papel transformador y ese pensamiento crítico es a que le teme el gobierno y la clase burguesa, por ello el aumento del carácter autoritario de este y la búsqueda por eliminar cualquier medio por el cual se genere ese pensamiento en la juventud, por ello hoy día tenemos un modelo educativo que apuesta a lo técnico, carente de humanismo, mermando la criticidad, deteriorando la educación pública, por una educación al servicio del mercado.
¿Cómo organizarse ante ello?
En primera instancia, debemos entender que la lucha contra esta política es en el marco de una lucha contra el gobierno al servicio del gran capital, con regímenes políticos que de forma ya sea más represiva, lo sostienen. Lo que quieren hacer pues es callar las voces y organización críticas del gobierno.
Además, desde las bases debemos luchar por una democratización de la educación, por consejos de educación en cada comunidad electos democráticamente con participación de trabajadoras y trabadores de educación, estudiantado y demás miembros de las comunidades, que definan las políticas y necesidades, denunciando a las burocracias cómplices, no desde un Ministerio de Educación o un CSE al servicio del gran capital.
Por otro lado, organizarse en un Partido político revolucionario como el Partido de la Clase Trabajadora es una herramienta vital, ya que es una forma de solidaridad, organización y lucha a nivel Internacional, para luchar contra este gobierno represor y sus instituciones y luchar contra el gobierno dictatorial de Bukele cuyo modelo se quiere implementar en nuestro país, y esta directriz educativa es reflejo de ello. Luchar además por una educación transformadora, crítica, gratuita, pública, científica y laica de calidad con un presupuesto justo, gravando al gran capital y a las grandes empresas.


