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Ante el alza en el costo de la vida una salida para la clase trabajadora

Cada vez se hace más difícil para el pueblo trabajador llegar a fin de mes. Estamos viviendo aumentos de precios cómo no los veíamos desde el 2008, con la diferencia de que en aquel entonces el nivel de desempleo era la mitad del que tenemos ahora.

Durante las crisis los trabajadores somos los que pagamos

La pandemia aceleró una crisis en el país que ya se venía gestando, y dijeron lo de siempre, que hay que “socarse la faja” y eso significa que seamos los trabajadores los que paguemos la crisis. Vimos como durante la pandemia nos redujeron la jornada, suspendieron los contratos y muchos patronos se valieron de esto para evitar pagar las liquidaciones a los trabajadores.

El desempleo se disparó y la juventud y las mujeres fueron las que llevaron la peor parte, con índices de desempleo superiores al 30%. La misma historia vivió toda la clase trabajadora del mundo.

Sin embargo, la historia no fue igual para todos, los ricos se hicieron más ricos durante la pandemia. De hecho, los diez hombres más ricos del mundo duplicaron su fortuna. Costa Rica no ha sido la excepción, de acuerdo al Informe del Estado de la Nación, Costa Rica que ya era parte de la lista de los países más desiguales del mundo, durante la pandemia vio esa desigualdad crecer. Lo que no significa otra cosa que los ricos se hicieron más ricos y los pobres más pobres.

Durante el crecimiento económico los ricos también se hacen más ricos

Uno podría pensar que eso es lo que pasa en las crisis, que la clase trabajadora es la que más sufre, pero que cuando la economía “levanta” los trabajadores nos beneficiamos. Pero esto es falso, durante los períodos de recuperación económica, los grandes empresarios y banqueros son a los que les va mejor. Durante el 2021 la economía del país se recuperó bastante, el producto interno bruto (la cantidad de riqueza producida en el país) creció un 7.6% lo cual significa que las ganancias de los grandes empresarios fueron las que crecieron, porque como vimos anteriormente ellos son los que se dejan la mayor parte de la riqueza producida.

Mientras que la economía creció 7.6%, los salarios mínimos de la clase trabajadora crecieron solo un 2.09%. Alguien un poco despistado podría pensar que por lo menos los salarios subieron un poco, pero primero que nada es importante recordar que ese aumento fue solo para los salarios mínimos, quien ganaba un poco más que el salario mínimo seguramente no vio ningún aumento. Además, la inflación (el aumento del precio general de las cosas) fue de un 3.3%, lo que significa que el aumento del salario no sirvió ni si quiera para compensar el aumento de los precios del 2021. Es decir que realmente quienes recibieron el aumento del salario mínimo vieron su poder adquisitivo (su capacidad de pagar las cuentas) reducida en un 1.21%, y quienes no tuvieron aumento, sería como si les hubieran bajado el salario en un 3.3%.

Así es como funciona el capitalismo, durante las crisis las y los trabajadores pagamos, especialmente las mujeres, y durante las recuperaciones los capitalistas, los grandes empresarios son los que se hacen más ricos.

La inflación sigue creciendo

Pero el problema no paró en el 2021, todo lo contrario, continúa aumentando. La gasolina ha subido de precio increíblemente en este año. Llenar un tanque de 30 litros con gasolina regular en junio va a costar prácticamente el doble de lo que costaba a inicios del año pasado.

Pero no solo la gasolina esta subiendo, todo en general está más caro. El Índice de Precios al Consumidor (IPC), que en mide el cambio en los precios de 289 artículos, ha aumentado significativamente en lo que va de este año. Todos lo hemos sentido, cada vez que vamos a comprar el diario alcanza para menos. Esto es porque la inflación de enero del año pasado a abril de este año ha aumentado un 7.2%. Como decíamos antes, esto es como si desde enero del año pasado a ahora nos hubieran bajado el salario un 7.2%. El Banco Central tenía una meta de inflación para el 2022 del 3%, pero esto ya quedó en la historia, en los primeros 5 meses del año la inflación superó la meta, y más bien se espera que siga subiendo.

Las y los trabajadores no podemos quedarnos de brazos cruzados viendo como cada vez vivimos peor. Necesitamos organizarnos para luchar, pero para esto necesitamos un programa de lucha, es decir necesitamos definir cuales son nuestras principales reivindicaciones y organizarnos para luchar por ellas.

Propuestas para enfrentar el alza en el costo de la vida

Desde el partido de los trabajadores queremos proponer a las organizaciones sindicales y sociales y a la clase trabajadora en general cinco reivindicaciones que creemos son esenciales para poder enfrentar el alza en el costo de la vida.

  1. Eliminación del impuesto único de combustibles, suspensión del pago y auditoría de la deuda pública

    El impuesto único de combustibles es el culpable de que la gasolina sea tan cara en Costa Rica. Este es un impuesto regresivo, porque quienes menos tienen son los que más pagana en este impuesto.

    Los liberales se rasgan las vestiduras diciendo que el culpable de del precio de los combustibles es RECOPE, y llaman a privatizarlo, esto es completamente mentira (ver artículo en página 9).

    Cuando proponemos eliminar el impuesto a los combustibles muchos nos tacharán de irresponsables y dirán que las finanzas del Estado no aguantarían tal cosa. Para discutir esto vamos a los datos: los primeros dos meses de este año el impuesto a los combustibles tuvo una cifra record de recaudación de 112 mil millones de colones. Sin embargo, debemos recordar que este dinero se destina a la corrupta concesión de obra pública que solo el caso “cochinilla” le costó al estado 78 mil millones de colones.

    Pero lo que realmente ahoga las finanzas del estado es la deuda pública, en esos mismos dos meses el estado pago un millón de millones de colones en deuda pública. Es decir, se pagó en deuda pública 9 veces más de lo que se recaudó con este impuesto. Por esto desde el Partido de los Trabajadores venimos diciendo que es necesario suspender el pago de la deuda pública y realizar una auditoría.

  2. Aumento de emergencia del 13% a los salarios

    Solo entre abril del 2020 y abril del 2022 el Índice de precios al consumidor ha subido 8.4% y estudios de la Universidad de Costa Rica señalan que para el 2021 en general el poder adquisitivo se redujo en promedio un 13% donde las mujeres y las personas de las zonas rurales y costeras son las más golpeadas. A esto debemos sumarle el aumento en los precios que se ha disparado en los últimos meses.

    Es por esto que necesitamos un aumento de emergencia del 13% en todos los salarios para compensar esa pérdida del poder adquisitivo.

  3. Aumento mensual de acuerdo a la inflación de todos los salarios iguales o inferiores a los de un profesor de secundaria

    Cada año suben los salarios, pero solo suben (y muy poco) los salarios mínimos, y quienes ganan un poco más de los salarios mínimos no ven ningún aumento. Además, como vimos anteriormente estos aumentos no compensan el aumento en el costo de vida.

    La inflación está creciendo mes a mes, y las cuentas de la clase trabajadora no pueden esperar un año a que venga un aumento que no va a compensar. Es por esto que necesitamos que todos los salarios de quienes ganan igual o menos que un profesor de secundaria suban cada mes de acuerdo a la inflación del mes anterior, solo así podremos enfrentar el galopante aumento en el costo de la vida.

  4.  Control de precios de la canasta básica alimentaria

    En Costa Rica existe una canasta básica alimentaria, pero la mayoría de los precios de esta canasta no son fijados por el estado, sino que están libres a que sea la “mano invisible del mercado” la que los determine, es decir estos precios los fijan los grandes empresarios para asegurar sus ganancias.

    No es posible que los grandes capitalistas se hagan cada vez más ricos mientras la clase trabajadora cada vez come peor. Necesitamos que todos los preciso de la canasta básica alimentaria sean fijos, solo así podremos enfrentar el alza en el costo de la vida. Estos precios, además, no pueden ser fijados por la ARESEP, que no sabe nada de como vivimos la clase trabajadora. Debemos ser los propios trabajadores, a través de nuestras organizaciones como los sindicatos y las organizaciones barriales, los que determinemos la fijación de estos precios, para que sean precios que de verdad podamos pagar.

  5.  Ampliación de la canasta básica alimentaria

    Por otro lado, la canasta básica alimentaria no está basada en la verdadera necesidad de las familias de la clase trabajadora. Por esto necesitamos ampliar la lista de estos productos y que sean las propias organizaciones de los trabajadores, los sindicatos tanto del sector público como del sector privado, y las organizaciones de los barrios los que definan cuales son los productos que deben estar en esta canasta básica alimentaria.