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Cuarentena con vivienda digna

Una de las frases que más ha sonado durante la cuarentena es “Quédate en casa”. Sin embargo, esta frase no aplica para toda la población. Por un lado, están todos aquellos que aún con pandemia no han dejado de trabajar un solo día. Por el otro, todos aquellos que han sido despedidos o suspendidos que tampoco han podido quedarse en casa, por tener que garantizar como sustentarse.

Desde un principio el Partido de los Trabajadores se posicionó a favor de una cuarentena general con salarios pagos. Pero durante el desarrollo de esta crisis, se volvió evidente que no todos tienen las mejores condiciones en su vivienda para hacer la cuarenta. El rápido esparcimiento de la enfermedad en las cuarterías de San José, evidenció la problemática en cuanto la calidad y el acceso a vivienda para los trabajadores en el país. Se estima que, en San José, podría haber hasta 15 000 personas viviendo en apenas 400 cuarterías y en general pueden ser hasta 8 000 y 10 000 las edificaciones destinadas a este fin en todo el país.

Datos de la ENAHO (Encuesta Nacional de Hogares) del 2019:

  • 671 051 (42%) de las viviendas se encuentran entre regular y mal estado
  • 2 244 599 (44%) personas viven en hogares entre regular y mal estado
  • 193 947 personas viven en hacinamiento

Las ayudas que puede dar el Estado para reparación o compra de vivienda cada vez son menos suficientes respecto a la cantidad de personas que necesitan este apoyo. Además, que está enfocado en familias, por lo que personas trabajadoras solteras tienen aún más dificultades para acceder a una vivienda. Esto hace que casi un millón de personas dependa de los alquileres.

El capitalismo es un sistema irracional, es más importante la propiedad privada que las necesidades del pueblo. Cientos de propiedades que podrían alojar a una familia se encuentran vacías. Se deterioran a la espera de un mejor momento para poder ser alquiladas, mientras miles de familias viven hacinadas, precarias y expuestas a la enfermedad por no poder pagar los elevados alquileres.

Nos parece que el acceso a vivienda digna es un derecho que poseen todos los trabajadores. La pandemia ha revelado el impacto de que no se cumpla. Sin vivienda no hay condiciones para garantizar una cuarentena; el hacinamiento, las cuarterías y la precarización, son un problema de salud pública.

Seguimos exigiendo cuarentena con calidad, con condiciones de vivienda y salario. Defendemos el alojamiento de los trabajadores que viven en habitaciones insalubres en hoteles o en casas y departamentos no habitados.