Cultural

Día mundial del rock: Una historia de Resistencia de la juventud y la clase trabajadora explotada y oprimida

Por Alejandro Cedeño

El pasado 13 de julio, día mundial del rock, lo conmemoramos porque este género nace como una forma de resistencia, de válvula de escape ante una juventud inconforme que veía la posibilidad de un futuro mejor lejana en el horizonte.

Inicios del género

Cabe resaltar que el rock nace a partir de raíces afrodescendientes, una combinación de influencias que van del jazz al gospel, el R & B e incluso el Country, donde la sociedad venía de dos guerras mundiales donde tanto Estados Unidos como Gran Bretaña habían participado. Había pues un contexto de cansancio y desesperanza, el costo de la guerra que la burguesía le había trasladado a hombros de la clase trabajadora.

Ahondando en el tema, también estaba racismo de la época, donde por ejemplo el blues surge en los 20 y 30 como catarsis a la opresión que vivía la población negra; de hecho, al Rock N Roll se le etiquetaba como música de negros. El DJ Alan Freed fue el primer que habló de Rock N Roll sin llamarlo música de negros.

A partir de allí surgen otras variantes que derivados en géneros más «pesados» como el heavy metal, que fueron cargados por la burguesía y el conservadurismo como símbolos de irreverencia, satanismo o inadaptación por cuestionar el orden establecido burgués en muchos casos en sus letras y eventos, denunciando la guerra y la discriminación, por ejemplo.

El Rock en Costa Rica: el caso de la fosforera

El 31 de mayo de 1992 marcó un precedente en la historia del rock nacional. Ese día, en el Barrio Quesada Durán se presentaban bandas costarricenses del género como Massacre, Morbid Symphony, Psy-War (el costo de la entrada fue de 300 colones). Anteriormente, la burguesía conservadora, medios de comunicación como Teletica, El jerarca del catolicismo Monseñor Román Arrieta y el ministro de Seguridad Luis Fishman, llevaron a cabo una política sistemática y propaganda de señalamiento de camisetas negras y al género como una horda de desadaptados, delincuentes, vagos o satánicos. Muchos jóvenes fueron víctimas de represión y detenidos por la policía.

Nuestro país estaba sometido en la agenda neoliberal, a los PAES; ante ello, la juventud nuevamente encuentra en el Rock una forma de resistir y de escapar al orden establecido por la burguesía.

Seguir luchando

Hoy en día, el Rock resiste. En nuestro país hay sellos y bandas que trabajan día a día, en el underground, donde se conocen generaciones pasadas y las de hoy en día, que se unen y se enfrentan al poco financiamiento para el arte, la cultura, al desempleo y el alto costo de la vida, donde los eventos de arte, la burguesía, los pone a precios exorbitantes, inalcanzables para la clase trabajadora.

Es hora de seguir resistiendo, pero también debemos exigir al Estado un programa de financiamiento para el arte, música y cultura accesibles para las familias trabajadoras, gravando al gran capital y dejarse de someter a mandatos y préstamos de organismos financieros internacionales.