COVID-19

El irresponsable fin de la emergencia sanitaria

El pasado miércoles 10 de agosto el presidente Rodrigo Chaves levantó la emergencia sanitaria en que se encontraba el país desde la llegada de la Covid 19. La misma fue promovida durante el gobierno de Carlos Alvarado por el entonces ministro de Salud Daniel Salas.

Este estado de emergencia facilitaba los trámites para que el estado realizara compras necesarias para atender la crisis y permitía en algunos casos brincarse la regla fiscal.

Ahora Chaves, basado en que los hospitales no estaban en ocupación máxima, prioriza la denominada pospandemia. Entre las intenciones del mandatario está eliminar la obligatoriedad de la vacunación, aprovechando casualmente que desde el hackeo de la Caja ha existido una incapacidad de generar datos de enfermos y muertos de la misma forma que se venía reportando.

Esta es una más de las medidas de Chaves, donde busca apoyarse en el descontento popular, pero para tomar decisiones malas sin hacer caso de los criterios técnicos ni científicos. La misma OMS no ha decretado aún el final de la pandemia.

Si bien la emergencia sanitaria vino a impactar profundamente la vida en el país y todo el mundo, nosotros desde el Partido de los Trabajadores siempre defendimos la necesidad de un aislamiento obligatorio, garantizando las necesidades básicas del pueblo. No había otra forma de enfrentar al virus que era trasmitido por el aire, a través de nuestra respiración y que aún sin presentar síntomas era contagioso.

Esta medida se volvió un ataque contra la clase trabajadora en el momento en que se priorizaron las ganancias de las empresas por encima de la vida de los trabajadores y esto está volviendo a ocurrir. La gente aún se enferma en sus centros de trabajo, escuelas y colegios. Aunque por un lado la vacunación ha hecho que los síntomas sean menores y las muertes se hayan reducido, la pandemia está lejos de terminar.

Un buen ejemplo es el del hospital de niños, al contrario de lo que decía el presidente, sí se encuentra al máximo de su capacidad en cuanto a UCI y particularmente en enfermedades respiratorias donde se incluyen pacientes con Covid.

Desde el PT denunciamos esta medida del gobierno como una mentira que pone en riesgo las vidas de miles de personas trabajadoras. Como es normal en el capitalismo, todo se vale en nombre de las ganancias y de la economía. La clase trabajadora aún necesita de una salida socialista para superar la pandemia.