COVID-19 Movimiento Nacionales Sindical

Improvisación, desorden y cansancio son las constantes de este cierre del curso lectivo 2021

Como ha sido muy evidente, el gobierno de Carlos Alvarado se ha caracterizado por ataques sin precedentes a las condiciones de vida de la mayoría de la población. Y en medio de la emergencia provocada por la pandemia, ha dejado aún más claro su papel pro empresarial y de protección a toda costa de las ganancias de los ricos del país, expresando un total desprecio por la vida de los trabajadores. Donde en vez de fortalecer aquellos sectores que han estado en primera línea sosteniendo y atendiendo la crisis, ha reducido presupuestos y arremetido de diferentes formas contra estos. Tal es el caso del sector educación. Pues desde que inició la crisis del COVID-19 las autoridades ministeriales han venido tomando vez tras vez una serie de medidas que carecen de cualquier tipo de planificación y en detrimento para los funcionarios, estudiantes y sus respectivas familias. Cosa que hasta el momento se mantiene, pues la constante en este cierre del presente curso lectivo es la improvisación, el desorden y el cansancio extremo del personal docente y administrativo.

Cierre del curso lectivo 2021

Una de las cosas que ha agravado significativamente las labores y el volumen de trabajo del personal magisterial es el uso de plataformas virtuales que no son nada amigables con el usuario y totalmente inestables. En este caso hablamos de SIRIMEP, la cual genera múltiples problemas. Por ejemplo, aunque se incorporen los datos de cada estudiante los resultados finales arrojados por la misma son incorrectos o nulos, o simplemente desaparecen, haciendo que se tengan que incorporar varias veces las mismas cosas. Y aunque se supone que esta debería generar automáticamente las actas, desgloses y demás documentos requeridos, no siempre sucede así, poniendo en aprietos a los funcionarios, pues también hay que cumplir con la calendarización oficial dada por el MEP. Todo esto junto con la aplicación de diversos instrumentos de evaluación y entrega de documentos administrativos. Además, en un período atípico, debido a la modificación unilaterial impuesta por el gobierno a mediados de año, que consistió en la suspensión del curso lectivo por un período de casi dos meses como parte de las medidas tomadas para reducir la tasa de contagios por el COVID-19, provocando que en este momento en vez de estar en el período normal de vacaciones se esté a penas terminando de evaluar el II Semestre y dar por concluido el curso lectivo 2021 al 21 de enero del 2022.

Además de todo esto, el 03 de enero, luego de semana y media de las breves vacaciones de fin de año, se recibe un comunicado del Ministerio indicando sobre la obligatoriedad de impartir lecciones de forma regular, forzando la reanudación del curso lectivo y evidenciando que las directrices son tomadas por personas totalmente ajenas al contexto de aula, pues precisamente con base en las mismas fechas emitidas por ellos ya se tuvo que haber cerrado el proceso evaluativo en diciembre, para que en enero los estudiantes únicamente reciban los resultados finales y anuales del curso lectivo, se apliquen las estrategias de evaluación (las antes llamadas convocatorias), se haga ratificación de matrícula y los docentes puedan resolver y finiquitar tantas variables que se presentan en este proceso, que con Sirimep eso se incrementó significativamente. Pero con esta directriz no hay mucho margen para revisar y entregar los resultados finales. Además, que cada director de los diferentes centros educativos le va dando su propio matiz a esta orden y muchas veces imponen medidas aún peores de las que ya de por sí el mismo gobierno propone.

Luchemos por una educación de calidad

Tomando como base este panorama, todo indicaría que el inicio del curso lectivo del 2022 esté marcado por las mismas variables. Y peor aún, pese a que el aumento de casos por COVID-19 en su variante ómicron estén incrementando significativamente en el país, la orden dada por el ministro Steven González es el regreso a las aulas a partir del 17 de febrero en modalidad completamente presencial y sin ningún protocolo de distanciamiento.

Por esa razón es más urgente que nunca la organización y la lucha que caracteriza al sector del magisterio, el cual ha está frenado por leyes regresivas como la Ley antihuelgas que atan de pies y manos la protesta y que las dirigencias sindicales ni el movimiento social aún no presentan ningún plan para revertirlo. Pero la historia respalda el hecho que cuando los trabajadores se unen y se organizan pueden conquistar todo lo que se proponen. Por eso debemos retomar las calles y utilizar nuestros propios métodos y no los impuestos por el gobierno y así poner un freno a todos estos ataques y atropellos. E imponer un modelo educativo acorde a nuestras necesidades reales y no las que dicta el gran empresariado.