COVID-19 Nacionales

Insuficiencia de vacunas nos pone a competir entre trabajadores

En nuestro país el faltante de vacunas ha abierto una enorme brecha de clase, hasta mayo del 2021 unas 10 000 personas han viajado a Estados Unidos a vacunarse, en ese grupo están los empresarios, personalidades de la farándula y funcionarios con altos salarios,  mientras tanto  en amplios sectores de la clase trabajadora se discute quienes deberían ser vacunados primero y a quienes después en medio de la peor crisis sanitaria desde que inició la pandemia.

Si bien hay un acuerdo general sobre el hecho de que las primeras personas en vacunarse deben ser el personal de primera respuesta de atención sanitaria, las personas adultas mayores y quienes tienen enfermedades de riesgo, poco a poco se abre un debate sobre a cuales sectores deben aplicarse los pocos miles de dosis que van llegando al país.

La realidad es que en este momento hay una pugna entre colegios profesionales y gremios que luchan por colocar a sus sectores adelante en la lista, así dieron un paso al frente las personas profesionales en trabajo social y psicología, el gremio docente presiona para recibir vacunas y el sector municipal pega el grito al cielo con el aumento de casos y muertes entre los recolectores de basura.

Por otra parte, en los sectores menos organizados y carentes de sindicatos, la sombra de las patronales que busca que sectores como obreros de la construcción, los servicios y el trabajo agrícola se priorice sobre otros sectores.

Las y los trabajadores no debemos caer en falsas disputas, en primer lugar deber celebrar cuando el sistema de salud vacuna a un trabajador sea o no de nuestro gremio, sistema que financiamos nosotros mismos y que hemos defendido una y otra vez en las calles durante todos estos años.

Pero además debemos comprender que es por culpa del capitalismo y su avaricia, que nos tiene a  nosotros compitiendo por vacunas, ya que si bien existe en el mundo la suficiente cantidad de fabricas para producir vacunas, las empresas farmacéuticas protegen sus ganancias, manteniendo las patentes como propiedad privada, y por lo tanto,  a la humanidad en  la espera que sus limitadas fuerzas de producción, primero suplan los contratos de los países recios y después suplan a nuestros países pobres.

No puede estar bien una sociedad en la que mientras nosotros los trabajadores seguimos poniendo los muertos y enfermos debido a que debemos salir a trabajar todos los días, los ricos salen de vacaciones y pagan miles de dólares sin ningún problema para proteger a sus familias haciendo el “turismo de vacunas”.

En momentos como este, se vuelve más evidente que el sistema capitalista no nos sirve a los trabajadores, esta la sociedad injusta solo le sirve a los ricos, por eso el PT seguimos levantando las banderas de la construcción de un partido revolucionario para destruir esta sociedad capitalista  y  construir una nueva, la sociedad socialista donde la clase trabajadora esté primero que las ganancias y la avaricia.