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La democracia de los ricos

A pesar de que se dice que Costa Rica es una democracia, realmente son muy pocos quienes eligen. Un reflejo son los datos de abstención en las pasadas elecciones 40% en primera ronda y 43% en la segunda ronda. Es decir que de cada 10 costarricenses 4 no votan. El abstencionismo en las regiones costeras y los barrios más pobres es mayor llegando inclusive al 50%. Si se observa el dato en los cantones más ricos la participación llega a porcentajes de 65% a 70%, vota mucha más gente.

La realidad es que quien elije efectivamente al presidente es una minoría. En segunda ronda el presidente electo tuvo apenas el apoyo de un 29% de la población.

Por un lado, casi la mitad de la clase trabajadora no ve en las elecciones una respuesta a sus necesidades o una solución a los problemas. Por el otro, a pesar de que en las elecciones había 25 partidos inscritos, el acceso a medios de comunicación como anuncios televisivos, radiofónicos o en el periódico no es igual para todos. Solamente los partidos con más dinero pueden pagar el costo y son estos mismos partidos los que tienen los medios para llegar a más gente. Es por eso, que un partido de la clase trabajadora como el nuestro no compite en igualdad de condiciones, los partidos con posibilidades de realmente llegar a quedar electos son pocos.

La democracia tica es un mito. La burguesía que gobierna el país es la que pone los candidatos y financia los partidos. A pesar de algunas diferencias, en general todos los partidos defienden un programa a favor del empresariado y el imperialismo. Instituciones como el TSE ponen trabas para que a los partidos pequeños les cueste más inscribirse y n siquiera garantiza acceso a anuncios a pesar de que las frecuencias sean propiedad del Estado.

Cada vez el pueblo se siente más ajeno a eso que llaman la fiesta electoral. Un sector cada vez más grande opta por no votar y el sector que vota ha castigado a los partidos tradicionales. Con la elección de Rodrigo Chaves se llega al tercer gobierno sin el bipartidismo. Luego de dos gobiernos del PAC las masas hicieron la experiencia y le dieron sepultura.

El PT se presenta a elecciones para presentar un programa distinto, socialista y revolucionario y aprovechar la vitrina que dan las elecciones para poder llevar nuestras ideas a muchas personas. Sin embargo, somos claros en que la verdadera salida no está en confiar en esta democracia de los ricos, sino en organizar la lucha y enfrentarse al gobierno y los empresarios.