Campesino Movimiento

Movilizaciones de Alianza Campesina exigen al gobierno tierra para trabajar y vivir

La Alianza Campesina del Norte movilizó a más de 200 personas el pasado 5 de octubre a Casa Presidencial para exigir tierra para trabajar y vivir. Tras más de 48 horas de protesta y reuniones con las instancias gubernamentales, finalmente, a eso de las 6 de la tarde, se firmó un acuerdo entre las partes.

Entre las resoluciones tomadas, se estableció una próxima reunión entre representantes de la Alianza, presidente Ejecutivo del Inder y el gobierno, agendada para el 3 de noviembre en las oficinas de la entidad, en Santa Rosa de Pocosol.

Esta comisión de alto nivel tiene como finalidad tratar las problemáticas de cada uno de los asentamientos que integran la Alianza Campesina, así como los temas más generales que vinculan a cada una de estas luchas.

“La movilización del 5 de octubre fue muy importante porque fuimos más de 200 campesinos y campesinas que resistimos, que aguantamos hambre y frío porque sabemos que sin la presión popular el gobierno no nos hubiera recibido. El acuerdo de esa mesa de trabajo es relevante porque nos va a permitir tratar las problemáticas que por años el INDER y el gobierno no han querido solucionar” explicó Yessenia Barraza, dirigente de la Alianza Campesina.

Alianza volvió a las calles el 3 de noviembre en las oficinas del INDER en Santa Rosa de Pocosol

Producto de esta iniciativa de lucha, la movilización del 3 de noviembre llevó a 150 familias campesinas a presionar porque se dé continuidad a lo planteado el mes anterior.

En esta reunión se le presentó al INDER un documento cuyo eje era la necesidad de emitir un decreto ejecutivo que declare de interés público los territorios de los asentamientos donde se encuentran los grupos de la Alianza. Fue una reunión también exitosa porque se mantuvo la presión en las calles como mecanismo fundamental para avanzar en la consecución de las reivindicaciones.

En este espacio también se discutió la importancia de dotar de los insumos necesarios para los cultivos, así como servicios básicos de agua, luz e infraestructura vial de calidad en los asentamientos campesinos. En el caso del asentamiento Medio Queso, pese a que hace año se ganó la lucha, se planteó buscar una solución en torno a un terreno de 10 hectáreas las cuales no se han repartido y ahora el terrateniente holandés quiere desalojar a las personas ubicadas ahí.

“Creemos que por la presión que hemos hecho estamos avanzando, pero aún hay que seguir luchando, no hemos ganado nada. Hay que fortalecer nuestra organización, buscar más apoyo y solidaridad. Llamamos a no depositar ninguna confianza en el INDER ni en el gobierno”, expresó Yessenia Barraza.