Movimiento Mujeres Nacionales

Movimiento de mujeres anuncia resistencia ante el nuevo gobierno

La última ronda de las elecciones presidenciales dejó un sinsabor para miles de activistas, no sólo porque quienes disputaron esa elección representaban las políticas de los sectores económicos que han perjudicado especialmente a las mujeres, sino porque ambos candidatos tenían denuncias en su contra por hechos de violencia contra mujeres.

El disgusto se incrementó aún más, luego de que se confirmara la elección de Rodrigo Chaves el pasado 3 de abril, quien fue sancionado por el Banco Mundial por acoso sexual.

Ya desde su campaña política, el ahora presidente electo, había dejado ver que su elección representaría una amenaza para los derechos de las mujeres, cuando se negó a firmar el compromiso en relación con la violencia contra las mujeres que había sido elaborado por organizaciones de mujeres. De manera más reciente, incluso se comprometió con sectores de pastores evangélicos a no apoyar la mal llamada “ideología de género”, así como a revisar los decretos sobre la fertilización in vitro y la norma técnica, a escuchar propuestas de candidatos cristianos para puestos de liderazgo en los sectores de Educación, Salud y Relaciones Exteriores, así como colaborar con la iglesia cristiana evangélica para que se faciliten espacios de instituciones públicas. De esta forma, con su elección se vaticina no solo un ataque a los derechos de las mujeres sino también una amenaza a la posibilidad de avanzar hacia un Estado laico.

¿Empoderamiento o complicidad? el papel de las mujeres en el nuevo gobierno

Frente a las sanciones de Rodrigo Chaves, el Partido Progreso Social Democrático intentó darle un giro a la discusión poniendo a su lado a figuras femeninas que han dado su apoyo, como ha sido el caso de Pilar Cisneros y más recientemente el de Natalia Díaz.

Pero la elección de estas mujeres en puestos de gobierno no representa un beneficio para las trabajadoras. Ellas son cómplices de un gobierno que va a utilizar la opresión para explotar aún más al conjunto de mujeres, y brindan su apoyo marcadas por el interés de los sectores que representan y los beneficios económicos que obtendrán.

Cisneros, además de ser electa como diputada, adquirió certificados del Partido Social Democrático Costarricense valorados 13 millones de colones y espera poder tener una ganancia de alrededor de un 40%. Mientras que por su parte, Natalia Díaz, se suma al equipo del nuevo gobierno luego de pasar por 4 partidos políticos en busca de puestos de poder.

Por eso estamos seguras de que este gobierno nada nuevo representa para las mujeres jóvenes ni las trabajadoras.

La rabia se transforma en lucha: mujeres anuncian recuperar su espacio

A pesar de que las mujeres fuimos las más afectadas por el desempleo, la pobreza y las políticas de confinamiento en el marco de la pandemia, los derechos de las mujeres apenas si fueron mencionados en la campaña presidencial. La agenda de discusión que estuvo impuesta por los sectores económicos más poderosos, que estaban interesados por discutir sobre su recuperación económica y poco sobre la desigualdad.

Pero en este periodo se mostró también un país lleno de diferencias y contradicciones, porque aunque la elección de Chaves evidenció el menosprecio que hay sobre las sanciones por acoso sexual ante una figura política que quiere alcanzar la presidencia, la elección también reflejó que hay una gran desconfianza y descontento con este proceso y es eso lo que explica que el pasado 3 de abril se registrara la mayor cantidad de votos nulos y blancos en la historia de las segundas rondas electorales.

En el caso de las mujeres, muchas activistas seguirán manifestando su rechazo como lo han venido haciendo hasta ahora, tomando las calles para expresar la fuerza y la rabia.

Luego de la gran manifestación el pasado 8 de marzo, que puso en la calle a miles de mujeres, se prepara una nueva manifestación para este 8 de mayo, de cara a la toma de posesión del nuevo gobierno, como una forma de anunciar que las mujeres se mantendrán vigilantes de las medidas y en resistencia frente a cualquier intento de retroceso.