COVID-19 Nacionales

País atraviesa nueva ola por COVID en medio de dudas por lento proceso de vacunación

La pandemia sigue haciendo estragos en el país y es la clase trabajadora la que lleva la peor parte. Las medidas sanitarias prácticamente no existen y el proceso de vacunación avanza de manera lenta para el conjunto de la población. A esto se le suma el surgimiento de nuevas variantes del virus, sobre las cuales las autoridades no han dado mucha información.

Todos estos factores combinados tienen que ver con el fuerte aumento en los casos y las hospitalizaciones en los diferentes centros de salud. Dramático fue el caso de decenas de ambulancias que partieron desde San Carlos hacia la capital las, cuales trasladaban pacientes de gravedad a hospitales del Gran Área Metropolitana.

Una segunda ola devastadora

El discurso del gobierno y las autoridades de salud va enfocado en reforzar la idea de que nos encontramos desde hace tiempo en una nueva normalidad y que debemos convivir con la pandemia. Dicho discurso se combina con la ausencia de medidas de contención y distanciamiento: por ejemplo, ya desapareció la restricción vehicular durante los fines de semana, se redujo el distanciamiento a un metro entre estudiantes durante las clases en modalidad combinada.

Más allá de las mentiras del gobierno y los grandes empresarios, la realidad es que el país está atravesando una segunda ola de contagios que tiene al sistema de salud pública a punto de colapsar. Esto no lo estamos inventando los socialistas: el último informe del Centro Centroamericano de Población de la Universidad de Costa Rica ya lo señaló, y además lo atribuyó a la propagación de la variante Delta.

Según dicho informe, a mediados de agosto se dio a conocer que la tasa de reproducción llegó a 1.13, es decir, que 100 contagiados causarían cada uno 113 casos nuevos. Sumado a esto, el primero de setiembre le Ministerio de Salud reportó 2848 nuevos casos de COVID-19, la más alta desde el 19 de mayo de 2021. Al cierre de esta edición, la cantidad total de casos alcanzó los 472 mil y se reportaron 5568 fallecimientos.

Estas cifras preocupantes generan una presión en los servicios de salud, ya que 1171 personas se encuentran hospitalizadas y 463 de ellas en cuidados intensivos.  Producto de esta nueva ola el Hospital San Juan de Dios se encuentra colapsado, con 108 camas COVID ocupadas y solo 4 disponibles.

La afectación en el personal de salud se mantiene, más allá de que este sector cuenta con su esquema de vacunación completo.  Ejemplo de ello se dio el 29 de agosto, cuando el hospital Max Peralta de Cartago reportó a 48 funcionarios contagiados. Esto afecta no solo la atención de quienes asisten al hospital, sino que posiblemente conlleva nuevos casos a los familiares de las y los trabajadores de la salud.

La segunda ola provocada por la variante Delta está haciendo estragos principalmente en la población trabajadora. Eso es un hecho. Pero ¿Por qué el gobierno insiste en hacernos creer que no pasa nada? Porque lo que más les interesa es asegurar las ganancias de los grandes negocios, mientras la población se sigue contagiando y muriendo por coronavirus. Entonces no se trata únicamente de la variante Delta: el gobierno y los grandes empresarios, con la reducción total de las medidas de contención, son los responsables directos de los contagios y muertes producto de esta segunda ola, por priorizar sus ganancias por encima de la vida de la población trabajadora.

¿Avanza la vacunación?

También existe una campaña para dar la idea de que el país avanza a pasos agigantados en la vacunación. Las filas en centros comerciales, centros de salud e instituciones públicas dan la impresión de que todo va bien en esa materia. El gobierno se jacta de que hasta la fecha hay 3 millones de personas vacunadas y un millón 200 mil con esquema de vacunación completo.

Con respecto al suministro de la segunda dosis a la población en general, aún no hay claridad sobre cuándo accederán a ella, ni tampoco el momento en que se alcanzará la deseada inmunidad de rebaño.

¿Tiene razón de ser esta campaña del gobierno? Creemos que no, porque el país sigue la lógica del apartheid de las vacunas que funciona a nivel mundial, donde las grandes potencias imperialistas ya tienen vacunada a la mayoría de su población, mientras que las semicolonias como Costa Rica siguen dependientes de los suministros de las grandes farmacéuticas.

El gran problema en este caso es que, debido a que el país baila al son de los intereses de las grandes farmacéuticas, se siguen dando contagios y muertes por COVID. Evidentemente había un claro margen para evitar esta segunda ola, pero eso requeriría una ruptura con esa política de apartheid de las vacunas, y el gobierno no está dispuesto a llevarla a cabo porque defiende y protege los intereses del gran capital.

La única salida para alcanzar la inmunidad de rebaño y lograr una verdadera protección de la clase trabajadora es rompiendo con las políticas imperialistas que promueven las ganancias de las grandes transnacionales farmacéuticas las cuales lucran con la muerte del pueblo pobre. Medidas como la liberación de patentes no van a venir de la mano de los gobiernos proimperialistas, sino de la organización de los pueblos en defensa de la vida y la salud pública.