Nacionales

Presupuesto 2023: recortes en salud y educación para financiar deuda

El pasado 19 de octubre los diputados que integran la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa aprobaron de forma unánime el dictamen del proyecto de Presupuesto Nacional 2023. Este es el primero presentado Rodrigo Chaves y debe pasar ahora al plenario.

El presupuesto para 2023 corresponde a 12.2 billones, monto que fue aprobado según lo presentado por el gobierno con algunos pocos cambios en partidas presupuestarias. Salud y Educación son los ministerios más golpeados con rebajas de 31 mil millones y 39 mil millones respectivamente, ese dinero en su mayoría será destinado al pago de la deuda pública.

En Educación la Constitución Política establece que el presupuesto no debe ser menor al 8% del Producto Interno Bruto (PIB), para 2023 el monto presupuestado apenas alcanza el 6,4% del PIB, afectando áreas como conectividad de internet e informática educativa que son vitales para una educación pública científica y de calidad.

Desde el Partido de los Trabajadores denunciamos en la campaña pasada que la prioridad de cualquier gobierno iba ser pagar la deuda a costas de grandes sacrificios para el pueblo y para la inversión pública, siendo el único partido que planteaba como parte de su campaña la suspensión inmediata de los pagos de deuda y una auditoria para demostrar el carácter corrupto y usurero de esta. El presupuesto aprobado en Comisión solo confirma nuestra tesis del camino al abismo que recorremos y la actitud complaciente con el endeudamiento y los duros recortes de todos los partidos representados en la Asamblea.

No sorprende la política del gobierno y los diputados, lo que resulta escandalosa es la posición del Frente Amplio (FA) frente a la discusión presupuestaria. El diputado Jonathan Acuña celebró el dictamen del presupuesto afirmando que “construimos a partir de los mínimos posibles” y votando favorablemente el proyecto en Comisión.

La única “disputa” que planteó el FA fue un redireccionamiento de alrededor de ¢81.000 millones del pago de intereses de la deuda pública a programas de adultos mayores, salud, cultura, infraestructura vial y asociaciones de desarrollo. Pero en todo lo demás claudicó al gobierno, llegando incluso a celebrar que recortaron ¢108 millones más respecto al texto original presentado por Chaves. Una actitud servil y traidora que marca el derrotero de la actual fracción de ese partido.

Desde el PT nos posicionamos en contra de los recortes y llamamos a todos los sectores afectados a repudiar estas medidas. Desde las comunidades afectadas y las instituciones amenazadas por los recortes debemos organizar la resistencia a estas medidas.