Editorial

Primer mes de Chaves: demagogia, clientelismo y complacencia de los grandes empresarios

Se cumple el primer mes del gobierno de Rodrigo Chaves en medio de nombramientos del gabinete cuestionados, decretos improvisados y  hasta su primer viaje de Estado a Suiza.

Se dijo que el gabinete respondería a un proceso de reclutamiento y selección de las mejores personas. Ya nombrados se evidenció en realidad un peso muy grande de nombramientos que responden a grandes intereses políticos y empresariales, así como a los compromisos propios del clientelismo de campaña.

Cúpulas de las cámaras empresariales complacidas con el gabinete

Un mal presagio para los trabajadores es la complacencia de la UCCAEP con las designaciones del gabinete, las que definió como positivas, así como la presencia de figuras que hasta hace poco representaban a grandes cámaras empresariales, como el caso de Laura Bonilla, representante de la Cámara de Exportadores y designada en el Ministerio de Agricultura, vinculada al agronegocio de la piña y de los tubérculos para la exportación.

Para nosotros quienes deben ocupar los ministerios en un gobierno de los trabajadores serían aquellas y aquellos dirigentes obreros que en su trayectoria de lucha hayan demostrado su comprensión y compromiso con las necesidades del pueblo. Sin embargo, la lógica que prometió el gobierno de Chaves era otra, sería la designación basada en supuestos “atributos intelectuales y académicos”, de igual manera la falta de estos ha quedado evidenciada en muchas de las designaciones.

Uno de los casos más polémicos fue el de INAMU, donde se realizaron dos nombramientos –una Presidenta Ejecutiva y una Ministra de la condición de la mujer- porque Cindy Quesada, designada en un primer momento para ambos cargos no cumplía con los requisitos legales.

En el caso de salud la Ministra Joselyn Chacón, ex jefa de campaña de Chaves, ya ha dejado muy claro que someterá las decisiones técnicas o científicas al interés político del Presidente. La medida anunciada de la eliminación de la vacunación obligatoria, no podía implementarse por decisión unilateral del presidente y ha puesto en entre dicho la capacidad para responder a la pandemia sobre la base de la ciencia y no de las ocurrencias.

Demagogia para apagar incendios y allanar el camino a nuevas contra reformas

Algunos gestos del gobierno buscan ganar simpatías pero especialmente tiempo. Sabe que tiene que andarse con  cuidado y busca apagar incendios sin provocar grandes cambios.

El más reciente fue el anuncio de la eliminación de las pruebas Faro, pese a que el presidente no pueda eliminarlas unilateralmente sin un acuerdo del Consejo Superior de Educación. Las pruebas FARO debían eliminarse y esa ha sido siempre nuestra posición, pero esto no lo hace el gobierno para mejorar la educación pública sino para avanzar en alguna otra medida mucho más regresiva sin duda.

En otros problemas como el alto costo de los combustibles también anunciaron cambios pero que no resuelven el problema de fondo que son los altos impuestos que se pagan al comprar el combustible.

Un punto aparte merece la crisis de pago que se agravó en el MEP con los problemas informáticos. Tras las manifestaciones espontaneas y crecientes de trabajadores afectados rápidamente buscaron un acuerdo con las dirigencias magisteriales con promesas de pago que está por verse si podrán cumplir.

Los problemas de verdad siguen y se van a profundizar

En lo medular en materias como lo económico, fiscal y educativo no dista mucho de la agenda de los últimos años. Afianzar la economía de enclave y de exportación en medio de un abandono de la producción local en lo económico, mantener la regla fiscal y el camino de recortar la inversión pública a toda costa para seguir pagando la deuda en lo fiscal y un modelo de privatización de la educación con precarización del empleo en la educación.

Mientras las condiciones de vida siguen empeorando con un costo de vida por los cielos y salarios congelados, los problemas que se posicionan y discuten son las demandas del gran empresariado como la nefasta reforma a la jornada de trabajo conocida como 4-3.

De nuestro lado apostamos por construir una agenda de la clase trabajadora, sin confiar ni un minuto en Chaves. Los problemas van a continuar y la clase trabajadora más tarde que temprano va a tener que responder en la calle.