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Privatización de la salud: Caja plantea pago a hospitales privados durante emergencia sanitaria

La gerencia de la institución se reunió con grandes hospitales privados para valorar entrega de dinero público a cambio de que dichas empresas briden atención durante pandemia  

La Gerencia de la CCSS mantuvo reuniones con representantes de hospitales privados como La Católica, CIMA, Clínica Bíblica y Metropolitano para entregarles dinero público a cambio de que brinden atención médica en estos centros. Esto se propuso en el marco en que se rebasó la capacidad de los servicios de hospitalización de la Caja por el aumento acelerado en el diagnóstico de casos de Covid-19.

El mismo gerente general de la Caja, reconoció que están valorando la propuesta. “En la convocatoria los representantes legales ofrecieron disponibilidad de servicios hospitalarios NO COVID-19, con las facilidades y tarifas especiales del servicio ofrecido como parte de las alianzas público-privadas” expresó al Semanario Universidad[1].

Esto significa un aprovechamiento de la pandemia para seguir desfinanciando a la institución y además constituye un mecanismo de privatización de la entidad. Por más que intenten embellecerlo mediante el nombre de “alianza público-privada”, se permite a estos grandes consorcios médicos seguir lucrando en plena crisis por COVID-19.

La grandes clínicas y hospitales privados, el negocio de unos pocos

Mientras la Caja se debilita producto de brutales recortes y de los privilegios a los grandes empresarios, el lucro de los grandes hospitales privados lleva bastante tiempo en el país. Muestra de eso es que según la última Encuesta Nacional de Percepción de los Servicios Públicos (2018), un 76.5% de los costarricenses encuestados admitieron el haber incurrido en gastos adicionales para acceder a servicios privados de atención[2].

¿Quiénes se benefician con esto? Pues los grandes consorcios médicos que han entrado con todo al negocio de la salud. Mientras que para 1980 existían en el país solo tres clínicas privadas de servicios ambulatorios, a partir de 1989 se crearon tres hospitales, y durante la última década la oferta privada se expandió y diversificó, e incluso se ubicó fuera del Valle Central.

Clínica Bíblica, Hospital Cima, Clínica UNIBE, Hospital Metropolitano, Hospital Universal, Clínica Católica, entre otros, expresan parte de la gran expansión del sector mientras la Caja se debilita.

Recientemente la Clínica Bíblica y su red de hospitales privados anunció una inversión de más de 50 millones de dólares para los próximos años. En 2019 este mismo hospital realizó una inversión superior a $15 millones en un parqueo de cuatro pisos para 640 automóviles, que puede doblar esta capacidad en un futuro. En el piso siete de este edificio construyó un helipuerto que puede recibir un máximo de tres aeronaves, tanto de día como de noche[3]” equipo de lujo y capacidad logística de un negocio en pleno crecimiento que beneficia a unos pocos.

El interés de la salud privada en Costa Rica es notorio para los grandes burgueses locales y extranjeros, no es por casualidad que el multimillonario Francis Durman sea el principal ejecutivo del grupo empresarial Montecristo, del cual forma parte la Clínica Bíblica, y que un 12,5% de las acciones de dicho hospital esté en manos del conglomerado Sanford Health, de capital estadounidense.

Rechazo del pago a hospitales privados ¡expropiación sin indemnización ya!

Desde el Partido de los Trabajadores rechazamos el pago a los hospitales privados para atender la pandemia. La salud no puede ser considerada un negocio en ningún momento, y mucho menos en la actualidad con el aumento de casos por COVID 19.

Nos pronunciamos totalmente en contra de las alianzas público privadas y de cualquier forma de privatización de la CCSS; no hay que darle ni un centavo de dinero público a los bolsillos de los burgueses que se han beneficiado con el debilitamiento de la salud pública a manos de la gran burguesía y sus gobiernos neoliberales.

Estamos en una emergencia sanitaria, de ahí que se necesite aplicar medidas tajantes para preservar la vida del pueblo trabajadora. Por eso es necesaria la expropiación sin indemnización de las grandes clínicas y hospitales privados para poner a disposición toda su infraestructura y recurso humano al servicio el combate a la pandemia.

 

 

 

[1] https://semanariouniversidad.com/pais/ley-permite-que-hospitales-privados-reciban-pacientes-por-emergencia-pero-sin-cobrar-dicen-gremios/

[2] https://semanariouniversidad.com/suplementos/crecimiento-de-la-oferta-de-servicios-privados-de-salud-y-su-posible-impacto-en-el-sistema-universal-de-salud-costarricense/
[3] https://www.larepublica.net/noticia/crecen_hospitales_privados