Nacionales

PT: Solo la lucha obrera podría frenar el proyecto de jornadas de 12 horas

El presidente Rodrigo Chaves inició su segundo año de gobierno, haciendo una fuerte ofensiva para garantizar que la Asamblea Legislativa apruebe el proyecto de “flexibilidad de jornadas” conocido como “Ley 4×3”

Para lograr este objetivo, Rodrigo Chaves olvidó sus choques mediáticos con Liberación Nacional y y llegó a un acuerdo con este partido, garantizándole a Rodrigo Arias la presidencia del congreso. Un clásico “dame, que te doy”.

La Asamblea Legislativa votó darle vía rápida al proyecto y solo basta que se pongan de acuerdo en detalles para aprobarlo y convertirlo en ley.

Este proyecto está siendo impulsado desde hace muchas décadas por el sector empresarial más poderoso del país y es parte del paquete de reformas a las leyes de trabajo, que buscan garantizar un mayor ritmo de explotación para las personas trabajadoras.

¿Es un proyecto bueno o malo para la clase trabajadora?

El presidente, la mayoría de diputaciones, y el conjunto del sector empresarial no dejan de hablar de los beneficios de este proyecto de ley, y llenan de mentiras los oídos de la clase trabajadora por medio de los noticieros y redes sociales.

Incluso indican que es un proyecto fundamental para mejorar la “competitividad” del país, que solo se aplicará en unas empresas que laboran las 24 horas, y que será voluntario para cada persona si acepta o no someterse a esas jornadas. Incluso apuntan a que es la clave para combatir el desempleo que tanto afecta al país.

La realidad es otra, en primer término, ya las empresas de todo tipo aplican jornadas de 12 horas, esas jornadas sin pago de horas extras han sido denunciadas por el Sindicato de la Dos Pinos (UDECO) y por las tripulaciones de los Ferrys de Puntarenas, pero también se aplican en muchas empresas de zonas francas, constructoras, plantaciones, seguridad privada, tiendas comerciales, etc. Esas jornadas se aplican hoy de manera ilegal y de manera obligatoria.

Lo que busca el empresariado es dejar de pagar horas extras, (al extender la jornada de 8 a 12  horas, las cuatro horas extendidas se pagarían como trabajo normal, no como hora extra)  mientras crean la oportunidad de realizar despidos cuando se presenta la oportunidad de eliminar uno de los tres turnos en los que se dividen algunas fábricas (Con jornada de 8 horas las fábricas ocupan tres turnos para trabajar 24×7, con la legalización de 12 horas solo necesitarían dos turnos al día).

La aprobación de este proyecto es un enorme montaje de mentiras para justificar el robo de las horas extras y la búsqueda de mayor explotación, obligándonos a laborar por esa gran cantidad de horas, sacándonos de cualquier posibilidad de interacción con seres queridos, posibilidad de estudiar o de tener un descanso digno.

En los hechos muchas de esas empresas que hoy aplican jornadas de 12 horas, no lo hacen por 4 días, si no por 5 ó 6, lo produce enormes afectaciones a la salud de las personas trabajadores.

Si se aprobara este proyecto, serían las mujeres quienes se llevarían la peor parte, sobre todo quienes tienen responsabilidades de cuido o lactancia, al verse obligadas a abandonar sus trabajos ante la falta de condiciones para trabajar y garantizar el trabajo reproductivo, también las mujeres se encontrarían en mayor desventaja a la hora de realizar nuevas contrataciones por parte de las empresas.

¿Qué pasa con el papel del Frente Amplio?

Actualmente solo las 6 diputaciones del Frente Amplio se oponen al proyecto, y fiel a su estilo parlamentario, están buscando la forma que por medio de la técnica legislativa el proyecto no quede tan “grosero”.

Desgraciadamente este tipo de ataques tan fuertes a los derechos e intereses generales del conjunto de la clase trabajadora no pueden resolverse favorablemente en el parlamento.

Hay sectores que confían en las diputaciones del FA como un “seguro” en la Asamblea Legislativa, y con eso buscan justificar que se “está dando la pelea” y sin ver la responsabilidad que tiene este bancada.

Desgraciadamente tener ilusiones en las diputaciones del Frente Amplio es un grave error, ya que, aunque usen el lema de “con un pie en la calle y otro en la asamblea” de sus curules nunca saldrá un llamado a la huelga general en contra de la destrucción de la jornada de trabajo, ni mucho menos llamarán a paralizar el país.

En este tipo de batallas en defensa de nuestros derechos, la “oposición parlamentaria responsable” debe ser desechada y criticada fuertemente por la clase trabajadora.

¿Qué debemos hacer para frenar al gobierno?

La jornada de 8 horas fue una conquista de la lucha de la clase trabajadora en todo el mundo, que obligó a que se crearan leyes que garantizaran el respeto de esa jornada, ya que antes de eso había jornadas de 12 o 16 horas sin restricción.

En Costa Rica eso lo logró hasta el año 1920 (Hace 103 años) y para lograrlo, miles de trabajadores y trabajadoras se movilizaciones y hicieron huelgas en todo el país y a lo largo de varios años de lucha.

Pese a la gran oposición de la clase empresarial y del gobierno, las 8 horas para trabajar, 8 horas para dormir y 8 horas para vivir fue una conquista desde abajo, en contra de la patronal y el gobierno.

Es por eso que la clase trabajadora debe ser consciente de que la lucha solo puede darse desde la clase misma, y con sus propias fuerzas y métodos.

Para poder frenar este ataque y los que vienen en fila por parte del gran empresariado y su gobierno marioneta, debemos avanzar en construir sindicatos en las empresas privadas y así ir conquistando logros organizativos y políticos.

Quienes laboran en el sector público, deben exigir a sus sindicatos que se abran espacios de discusión democrática de manera urgente, y que se convoquen a movilizaciones diarias para exigir al gobierno y a las diputaciones que retiren ese proyecto.

Hay que luchar por que se convoquen desde los sindicatos, movimientos sociales, organizaciones de mujeres, etc.  movilizaciones y concentraciones en las noches, para que se pueda dar la unidad de quienes laboran en el sector público y privado mostrando así  su fuerza y descontento.

Esas movilizaciones deben servir para ir construyendo una gran huelga general, con paralización de las empresas e instituciones, que es la única forma de poder doblegar al gobierno y sus planes anti clase trabajadora.

Por eso, desde el Partido de los Trabajadores decimos:

¡No a la ley 4×3!

¡Defendamos nuestro derecho a descansar y vivir!

¡Convoquemos movilizaciones nocturnas para unir a la clase trabajadora en las calles!

¡Construyamos un Encuentro Nacional de la clase trabajadora, el movimiento de mujeres y demás organizaciones populares contra la aprobación de la ley 4×3!

¡Por sindicatos combativos en la empresa privada!

¡Construyamos la huelga general para frenar el gobierno!

¡Ninguna confianza en el Gobierno, ni en las negociaciones de pasillo en la Asamblea Legislativa!