Se les adeuda salario mínimo, aguinaldo, vacaciones, liquidaciones, aseguramiento ante la CCSS, pólizas de riesgos del INS
Decenas de trabajadores y trabajadoras se han organizado para exigir el cumplimiento de sus derechos laborales. El día 20 de julio se encuentran realizando una huelga pacífica y manifestación en Pocosol.
Afirman haber laborado durante años sin recibir correctamente salario mínimo, aguinaldo, vacaciones, liquidaciones, aseguramiento ante la CCSS, pólizas de riesgos del INS y documentación laboral.
Además, solicitan que el Ministerio de Trabajo investigue la eventual responsabilidad solidaria entre la empresa principal y sus contratistas (entre quienes destaca Lucas Miranda), que utilizan personal transfronterizo de la trocha pagando sueldos de miseria e irrespetando cualquier derecho laboral existente.
La respuesta empresarial no consiste en explicar las condiciones concretas de quienes producen la riqueza, sino en proteger la imagen corporativa y defender la reputación de la empresa. Pero sin quienes siembran, fumigan, cortan, cargan y empacan la piña, no existirían las millonarias exportaciones que enriquecen a unos pocos.
Los trabajadores y las trabajadoras no abandonan sus labores por capricho como lo quiere hacer creer la empresa y el contratista. Ninguna persona expone su sustento si no considera que existe una situación que merece ser escuchada e investigada.
Estas denuncias de precarización laboral, no deben verse como un caso aislado sino como expresiones de un sistema cuya lógica es maximizar las ganancias reduciendo los costos laborales.
Corresponde exigir que el Ministerio de Trabajo, la CCSS, el INS y todas las autoridades competentes investiguen con independencia, transparencia y celeridad. Si las denuncias son ciertas, deben imponerse todas las responsabilidades legales que correspondan; y si no lo son, también debe quedar plenamente demostrado.
La lucha no es únicamente por salarios o prestaciones. Es por la dignidad de toda la clase trabajadora costarricense.
Los sindicatos, las organizaciones populares y el movimiento obrero debemos mantenernos vigilantes y solidarios. Ninguna persona trabajadora debe enfrentar sola el poder económico de las grandes empresas.
La riqueza la produce quien trabaja.
La dignidad de la clase trabajadora no se negocia.
¡Organización, solidaridad y lucha hasta conquistar justicia laboral para todas y todos!


