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El Frente Amplio ante el problema de la deuda: su programa y el nuestro

La coyuntura de crisis abierta por los bloqueos, la pandemia y la dura situación económica, en combinación con una debilidad importante del gobierno, estalló en los marcos de la negociación de un nuevo préstamo con el FMI.

Entre las posturas que destacaban estaba la consigna “no más impuestos” que, si bien fue mayoritaria, también expresó la voluntad de la burguesía y los partidos de oposición de derecha de no verse perjudicados de ninguna forma.

En lo referente al gobierno, este de ninguna forma representa una diferencia fundamental: al igual que el PLN, el PUSC, o Nueva República, hoy en día el PAC es un defensor acérrimo de los intereses de los capitalistas, en el marco de la pandemia no ha tenido contemplación de permitir despidos, recortes a la jornada de trabajo y a derechos como la anualidad o congelamiento salarial. En esta ocasión plantea una serie de medidas antiobreras que en nada solucionan la crisis fiscal porque este préstamo compromete más las finanzas y nos sigue sometiendo a la deuda nefasta que ha desangrado al pueblo pobre.

Desde los sectores populares ha habido una respuesta importante contra estos planes del gobierno con cortes de ruta y movilizaciones bajo la consigna de “no más impuestos”. Pero además sectores como el PT hemos planteado, defendiendo siempre el método de bloqueos, la necesidad de cobrar impuestos a los ricos, frenar los recortes presupuestarios, a las condiciones de vida de los trabajadores públicos y privados y el no pago de la deuda.

Vale la pena destacar, entonces, la posición del FA como partido que se reivindica de izquierda. Con ellos queremos aprovechar la coyuntura actual para discutir sobre la salida a esta crisis fiscal y las medidas de fondo en relación con los organismos internacionales.

Una de sus principales consignas en el marco de esta discusión en torno al préstamo al FMI es “que el rico pague como rico y el pobre como pobre. Llegó la hora de la justicia tributaria”[1]

Luego, en un documento titulado “Sobre las propuestas del gobierno para llegar a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional” por un lado hablan de “rechazar la propuesta que ofrece el gobierno de Carlos Alvarado al FMI si se mantiene como una unidad por su evidente regresividad e injusticia tributaria”, por otro afirman lo siguiente:

 “Debemos decir con claridad y honestidad que Costa Rica se enfrenta a un reto gigante y que desde el Frente Amplio lo asumimos no desde la dicotomía “negociar con el FMI/no negociar con el FMI” si no como el momento de construir una salida justa a la crisis. Para eso requerimos un análisis sensato y la unión entre quienes queremos un Estado Social de Derecho fortalecido y que asegure salud, educación, justicia, y oportunidades”[2]

 Cuestionamos de fondo esta posición primero porque los pobres no deben pagar ni un solo impuesto más. Ya es suficiente con los tarifazos, el combo fiscal aprobado en 2018 y los ataques a los salarios y a los incentivos. Lo que la clase trabajadora necesita para salir del agobio en que se encuentra es más bien un aumento salarial de emergencia, fortalecer los presupuestos públicos, las convenciones colectivas y ejercer un control de precios sobre los alimentos y servicios. También hay que eliminar todos los privilegios y exenciones fiscales como las zonas francas y construir desde los trabajadores una reforma fiscal donde sean los ricos quienes paguen impuestos, se elimine la evasión y elusión fiscal y se condene con cárcel a los políticos corruptos.

 Por otra parte, se observa que el FA no cuestiona el FM; ya olvidaron que durante años imponen sus recetas que entregan la soberanía y los recursos a la patronal. También, para este partido, es posible tener un “estado social de derecho” que defienda la justicia tributaria y que al mismo tiempo complazca los planes del imperialismo.

Para nosotros, el germen de la desigualdad y la miseria a la cual está condenada la clase trabajadora es el sistema capitalista cuya lógica basada en el lucro y la explotación. Ese estado social de derecho el cual reivindica el FA, mientras exista el capitalismo, va a defender y proteger los intereses de los burgueses. Lo que ellos plantean es la posibilidad de humanizar el capitalismo y eso, como se ha visto una y otra vez, es una utopía reaccionaria.

Pero lo más contundente es su política en torno a la deuda. En el comunicado anterior y en otras posturas en el marco de esta coyuntura nunca han planteado dejar de pagar la deuda. En otro momento, a lo mucho que llegaron es a reivindicar la realización de una auditoría de la deuda tomando como modelo el caso de Ecuador bajo el gobierno proburgués de Rafael Correa.

Concordamos en que es necesario hacer una auditoría de la deuda, pero también creemos que solo esta medida es insuficiente. Aunque es necesario conocer a los responsables del saqueo, no basta con denunciarlos, es necesario romper con ellos y suspender los pagos de la deuda. Solo así se afectará a los responsables de la crisis y se podrá poner la economía al servicio de las necesidades del pueblo trabajador.

En el fondo, el Frente Amplio defiende que hay que seguir pagando la deuda. Su postura ha sido hasta ahora la de mostrarse como “una voz crítica”, mientras sigue siendo parte de un gobierno que se somete a los intereses del imperialismo, cumpliendo fielmente el rol de la pata izquierda del régimen.

En realidad, esta postura responde al tipo de partido que es el FA, una organización totalmente adaptada al régimen democrático burgués. Esta organización que hoy integra el gobierno de Carlos Alvarado, no ha tenido reparo en traicionar una y otra vez las luchas: recientemente el diputado Villalta llamó a deponer los bloqueos y a sumarse al tramposo diálogo nacional.

El programa del Frente Amplio tiene la misma naturaleza que el de los reformistas en todas partes del mundo: no van más allá de los márgenes del capitalismo. Aunque las propuestas de impuestos a los ricos y el combate a la evasión y elusión fiscal son necesarias, también es cierto que son insuficientes.

Desde el Partido de los Trabajadores defendemos un programa obrero y popular para enfrentar la crisis que reivindique de entrada la suspensión inmediata del pago de la deuda y realización de una auditoría por las organizaciones para que se investigue a los responsables del saqueo. Sin embargo, sabemos que el no pago de la deuda no va a solucionar nada por sí mismo sino va acompañado de las medidas anticapitalistas como nacionalizar la banca, estatizar ramas y empresas estratégicas de la producción, control de precios, monopolio del comercio exterior, o la reforma agraria por tierra para quien la trabaje.

Para nosotros no puede haber justicia tributaria, no hay solución al déficit fiscal, no hay recuperación de la soberanía nacional en una economía estructuralmente sometida la gran industria y a los organismos como el FMI, verdadera máquina de guerra contra los trabajadores.  Por eso, un elemento central de nuestro programa pasa por romper con el sistema capitalista, sin ello no hay solución a la crisis.

 

 

[1] https://www.elmundo.cr/costa-rica/con-la-consigna-que-el-rico-pague-como-rico-y-el-pobre-como-pobre-frente-amplio-anuncia-movilizacion/

[2] https://www.frenteamplio.org/sobre-las-propuestas-del-gobierno-para-llegar-a-un-acuerdo-con-el-fondo-monetario-internacional/