Revista

Liberación de reos, Crisis penitenciaria y criminalización de la pobreza en Costa Rica

Por: Alejandro Cedeño*

La noticia de la liberación de 380 reos de las cárceles de Alajuela, abrió una polémica entorno a la crisis de sistema penitenciario costarricense cuyo factor detonante y que más preocupación genera es el del hacinamiento. A partir de esto, como profesor de secundaria que labora en centros penales desde hace cinco años, y a partir de experiencias que he vivido en cuatro centros donde he laborado –CAI Adulto Joven, CAI Adulto Mayor, CAI San Rafael y CAI La Reforma–, quiero hacer algunas observaciones en relación a realidades de los distintos sectores que interactúan cotidianamente en estos centros penales.

Con esto pretendo abrir el debate ante diversos temas que se han venido tratando con más profundidad. Espero que este artículo, al exponer parte de lo que se vive dentro de los centros penales, le ayude a los lectores a formar un mejor criterio sobre este importante debate.

Hacinamiento: una bomba de tiempo

Primero, soy profesor de secundaria que forma parte del convenio MEP-Justicia. Desde hace cinco años laboro en el CINDEA San Rafael de Alajuela, que contiene cinco “satélites” (que mencioné anteriormente). Además en el CAI Gerardo Rodríguez, he laborado con población que oscila en un rango de 21 a 80 años.

En los distintos centros donde he laborado, el principal problema y queja ha sido el tema del hacinamiento, el cual es la causa para la medida de liberación de reos que tanta polémica ha generado. El Ministerio de Justicia en las últimas semanas, ha lanzado una campaña en facebook donde expone una serie de datos que van desde la problemática en infraestructura, el costo que conlleva la cotidianeidad de un privado de libertad, así como el tema de la prisión preventiva.

En materia de hacinamiento, el Ministerio de Justicia informa que al mes entran alrededor de 542 personas, sin embargo, de estas, salen alrededor de 340, aparte de esto, hay alrededor de 11 cárceles que se mantienen cerradas por el nivel de hacinamiento crítico. Se acota además, que la capacidad del sistema penitenciario actual, es de alrededor de 9.130 campos, pero que hay una sobrepoblación de 3.957 privados de libertad.

Un tema muy importante es que Justicia y el gobierno, habla de que el 80% de los privados de libertad, están en prisión preventiva, a la espera de un proceso judicial. Ante ello, incluso la CIDH habla que en Costa Rica ha habido un uso excesivo de la prisión preventiva. Aunque recientemente el gobierno trate de desmarcarse de la discusión, más adelante pretenderemos dar respuesta del por qué.

Ahora bien, es importante además hacer hincapié en una interrogante, que denota el carácter de clase de esta institución del régimen: no hay cifras de cuántas personas entran a las cárceles por criminalización de la pobreza y de la protesta social; es decir, dentro del marco del aumento de la represión en este gobierno del cambio. Con estos nos referimos al número de personas que no cuentan con oportunidades bajo el sistema capitalista (deterioro de las fuentes de empleo, el poco acceso a salud y educación pública de calidad), así como ambientalistas, entre otros.

Un ejemplo para ilustrar la situación. Tuve un estudiante que se graduó hace unos años de noveno año de colegio, y le llamaremos “Gabriel”. Lo tuve como estudiante en el CAI San Rafael, pero para mi sorpresa hoy lo veo en CAI Reforma: el muchacho es reincidente pues ya había estado antes. Él afirma que no consigue trabajo: “que canazo profe me salió otra bronca”. En ese momento, a ellos la Hoja de Delincuencia se les borraba 10 años después, hoy en día se les borra a los cinco años, y hay un proyecto de ley que quiere aprobar el borrar la hoja de delincuencia según gravedad de delito.

Bien, vamos por partes: el muchacho salió en libertad con el título de noveno bajo el brazo, sin embargo, no consiguió trabajo y la forma de hacer plata “rápida” y subsistir él y sus dos hijos, es el robo agravado, delito por el cuál mínimo le tocará estar alrededor de unos 8 años. El joven afirma “profe es la forma de poder salir adelante”. Hoy en día no sé qué habrá pasado con él, ya que fue trasladado a otro centro penal.

El problema se agrava ya que si bien la hoja de delincuencia se le llegará a borrar el delito, en una sociedad capitalista, que excluye y oprime, en este caso a los ex privados de libertad, no es garantía que conseguirá un empleo digno y de calidad. Por ello, este gobierno intenta desmarcarse de esta polémica[1], porque al fin de cuentas es responsable tanto del hacinamiento, como de la falta de infraestructura y la falta de una política de reinserción a la sociedad con empleo de calidad.

Las cárceles en el régimen actual.

Si definimos de forma marxista el régimen, este viene a ser: El régimen político es la diferente combinación o articulación de las instituciones estatales que utiliza la clase dominante (o un sector de ella) para gobernar. [2] En este caso, las cárceles, así como las escuelas, las iglesias, los ministerios, son instituciones pilares para que la clase dominante actual gobierne, y este marco, estas instituciones penitenciarias cumplen ese rol de control y castigo, de represión y en este caso, de criminalización de la pobreza en la gran mayoría de casos.

Ahora bien, si el poder Ejecutivo se desmarca de esta discusión de la liberación de reos, lo hizo por las razones ya aclaradas, no menos lamentables son las odiosas declaraciones de nuestro flamante magistrado Celso Gamboa (magistrado de la sala tercera electo con ayuda del partido Frente Amplio ¡nunca olvidar!), el cual se deja decir en redes sociales que “falta trabajo y mucha tele. Esto tiene a mucha gente en la cárcel, queriendo vivir la vida de personajes de ficción”. Celso Gamboa, gran autor de la represión del 8N, causante de grandes desalojos, de una política de criminalización de la protesta social.

La iglesia y las organizaciones sindicales también juegan un rol importante en esta crisis del sistema penitenciario actual: hace dos días, el Ministerio de Justicia postea en redes sociales un comunicado de la pastoral Social Caritas Costa Rica, de la Iglesia Católica, la cual saluda y dice textualmente: “son apreciables los avances que ha logrado el Ministerio de Justicia en el acatamiento de muchas resoluciones de la Sala Constitucional y de los juzgados de ejecución de la pena que mandan la reducción de la sobrepoblación carcelaria”.

Abramos el debate sobre esto: hace alrededor de dos semanas, vivimos una situación tensa de un intento de motín en el ámbito C, que cuenta actualmente según el censo con 666 privados de libertad, con una sobrepoblación de 296 reos. Debido al hacinamiento y a un operativo del OIJ, la bronca fue tal, que nos evacuaron al comedor del centro penal, y el OIJ llegó con antimotines y lanzó gas pimienta. La cantidad de gas pimienta fue tal que hasta el comedor llegó, causando trastornos de respiración en muchos funcionarios, provocando que algunos fueran evacuados fuera del centro penal.

Es claro que lanzar gas pimienta es una clara violación a los derechos humanos, que incluso hace unos días personeros de la CIDH está investigando si es válido la utilización de gas pimienta en dicho centro.

Parece que la iglesia olvida ello al propio, y por ende, hace eco en los “grandes avances en materia de derechos humanos”.

Los uniformados también son explotados: el rol de las burocracias sindicales en el marco del actual gobierno de concertación

Hace tres semanas un grupo de policías penitenciarios (alrededor de 500), dirigidos por el sindicato de la UNT, se desplazaron  a las oficinas del Ministerio de Trabajo para dialogar junto con personeros de Justicia, sobre la deuda que se les tiene de no pago de horas extra, así como otras demandas como el cambio del Manual de Puestos (que les permitiría subir su salario, ya que el salario base actual es de 280 mil colones al mes).

Una oficial penitenciaria que labora con nosotros custodiando el área educativa, es madre de una hija, y no ha podido sacar el bachillerato: el cambio de jornada arbitraria de 5×2, así como la rotación sin derecho a cuestionar, le impide que tenga tiempo de calidad que repercute en el cuido de la hija, y además, tuvo que dejar de estudiar.

Otro gran problema que reclaman es el de reposición de tiempo. Un oficial me contaba que él tuvo que acompañar a su esposa a una cita médica. Pidió el día y tuvo que reponerlo una semana después; sin embargo, ese día dijo que laboro más de las ocho horas y no se le pagó horas extras.

Hace dos años, la Tendencia Rescate y el Partido de los Trabajadores, estuvo brindando solidaridad a los trabajadores penitenciarios que se fueron a huelga durante tres días por estas razones; pero la nefasta política desmovilizadora de la UNT y la ANEP, condujo a una derrota de esta huelga.

Primero, la UNT nos marginó, y en vez de abogar a la unidad de los trabajadores con medidas de presión, un plan escalonado de lucha, prefirió dispersar el movimiento y movilizar una cuadrilla al Ministerio de Trabajo y establecer una mesa de diálogo.

Consecuentemente la ANEP, no apoyó el movimiento acusándolos de “aventurerismo” y amenazó con no defender a los que salieron a luchar ese día. Esta política es la que actualmente se mantiene: canalizar las broncas de trabajadores a través de mesas de diálogo con el gobierno del PAC, política de concertación que apoya el Frente Amplio, mientras la administración continúa ejecutando los ataques a los derechos laborales. De hecho, el gran acuerdo que celebra la UNT de esta última movilización fue el que habrán mesas de trabajo cada quince días, para ir “avanzando en proyectos”.

Por un plan de obra pública que genere infraestructura, empleo, acceso a salud, cultura y educación de calidad

Muchas personas ante el problema del hacinamiento, abogan por abrir San Lucas[3], el Ministerio de Justicia, de forma acertada, responde que es un gran gasto (la manutención  de un privado cuesta alrededor de 900 mil colones) abrir ese centro penal y seguir criminalizando la pobreza, pero se queda corta: ya hay  violaciones que se siguen dando a los derechos humanos y laborales en los centros penales. De hecho, debido a la última gaseada, la población que dejó de asistir a estudiar, según los datos que los profesores sacamos, fue de un 40%.

Además de ello, debemos denunciar el tipo de modelo de cárcel, que el gobierno de forma solapada está queriendo implementar: construir módulos emulando las cárceles modelo estadounidenses, en manos de empresas privadas, con mano de obra barata esclavizada, donde un gran componente de presos son pobres, negros y migrantes[4] y ojo, están construyendo con el nefasto modelo de concesión (revisen el caso de MAVACON[5] y como esta empresa violó los derechos de los trabajadores de Reforma que construían estos módulos).

Debemos salir a denunciar en primera instancia a este gobierno represor, que lleva a una escalada de la criminalización de la pobreza. Debemos exigir que el gobierno cobre dinero a las grandes empresas que evaden impuestos, derogar los grandes privilegios que tienen además las zonas francas hoy en día. Que dicho dinero recaudado se invierta en obra pública de calidad, que genere empleo, que además de ello, fomente espacios de esparcimiento, de acceso a cultura, a servicios de salud y educación de calidad.

¿Por qué estas medidas? Porque con el dinero obtenido invertido en educación, salud y cultura así como empleo de calidad, es la forma que tienen las comunidades, de reinsertar a jóvenes, trabajadores y mujeres, con centros de estudio, talleres de arte y cultura y grupos deportivos. Estas medidas se aplican centros penales, algunos ejemplos: , el estudio en el CAI Adulto Joven y la actividad deportiva, así como la artística, ha generado resultados importantes en materia de reducción de su conducta violenta. Además de ello, las mujeres privadas de libertad del centro CAI Buen Pastor, tiene un grupo de teatro llamado “Las de Afuera”[6], las cuáles han realizado giras de su puesta en escena en diversas partes del país. Ileana Matamoros, actriz de este grupo lo dice: “es una forma de liberarse, de dejar salir toda la energía negativa que atraen en el sitio de convivencia muy difícil”. Estas son prácticas que debemos de retomar y exigir que se den las comunidades para una real reinserción y prevención de la violencia y el delito.

Ante las violaciones a derechos laborales, debemos trabajar desde las bases además, exigiéndole a las dirigencias sindicales actuales que rompan con esta nefasta política de concertación con el gobierno y que se apele a la unidad y movilización para hacerle frente a estas problemáticas.

Para concluir, parafrasearemos a Foucault en su clásico Vigilar y Castigar para entender lo lucrativo de este sistema en la sociedad capitalista actual y su rol de control de la sociedad:

¿Por qué las prisiones permanecieron a pesar de esta contraproductividad? Yo diré que precisamente porque, de hecho producían delincuentes y la delincuencia tiene una cierta utilidad económico-política en las sociedades que conocernos: La utilidad mencionada podemos revelarla fácilmente:

1) Cuanto más delincuentes existan, más crímenes existirán; cuanto más crímenes hayan, más miedo tendrá la población y cuanto más miedo en la población, más aceptable y deseable se vuelve el sistema de control policial. La existencia de ese pequeño peligro interno permanente es una de las condiciones de aceptabilidad de ese sistema de control, lo que explica por qué en los periódicos, en la radio, en la televisión, en todos los países del mundo sin ninguna excepción, se concede tanto espacio a la criminalidad como si se tratase de una novedad cada nuevo día.

Desde 1830 en todos los países del mundo se desarrollaron campañas sobre el tema del crecimiento de la delincuencia, hecho que nunca ha sido probado, pero esta supuesta presencia, esta amenaza, ese crecimiento de la delincuencia es un factor de aceptación de los controles.

Pero eso no es todo, la delincuencia posee también una utilidad económica; vean la cantidad de tráficos perfectamente lucrativos e inscriptos en el lucro capitalista que pasan por la delincuencia: la prostitución; todos saben que el control de la prostitución en todos los países de Europa es realizado por personas que tienen el nombre profesional de proxenetas y que son todos ellos ex-delincuentes que tienen por función canalizar, para circuitos económicos tales como la hotelería de personas que tienen cuentas en bancos, los lucros recaudados sobre el placer sexual.

La prostitución permitió volver oneroso el placer sexual de las poblaciones y su encuadramiento permitió derivar para determinados circuitos el lucro sobre el placer sexual. El tráfico de armas, el tráfico de drogas, en suma, toda una serie de tráficos que por una u otra razón no pueden ser legal y directamente realizados en la sociedad pueden serlo por la delincuencia, que los asegura.[7]

*Alejandro Cedeño es  Profesor de secundaria en CAI La Reforma.

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[1]  http://www.crhoy.com/solis-se-desmarca-de-polemica-por-liberacion-de-reos/nacionales/

[2] https://www.marxists.org/espanol/moreno/rsxx/i-v.htm

[3] Presidio ubicado en la isla del mismo nombre, ubicada en el Pacífico, que funcionó entre 1873 y 1991.

[4] http://www.resumenlatinoamericano.org/2015/08/26/ee-uu-el-modelo-de-las-carceles-privadas-en-ee-uu-make-money-encierre-a-un-preso/

[5] https://socialismohoy.com/constructora-de-modulos-del-ministerio-de-justicia-desaparece-sin-pagar-salarios-ni-concretar-obras/

[6] http://www.crhoy.com/del-buen-pastor-al-teatro-ellas-son-las-de-afuera/entretenimiento/cultura/

[7] http://mundo-perverso.blogspot.com/2009/03/las-carceles-segun-foucault.html