Juventud

Educación pública de calidad o pago de la deuda

Durante los próximos dos meses se desarrollará la negociación del VI Convenio FEES. Este será el evento más importante para las universidades públicas, ya que se define la situación presupuestaria y los planes de desarrollo para los próximos cinco años, la repartición interna del FEES (entre las universidades) y los ligámenes de la U con entidades financieras como el Banco Mundial (BM).

Desde la última negociación, hemos visto en la universidad pública una ofensiva de los gobiernos (Chinchilla y Solís) y de las rectorías (Yamileth Gonzáles y Henning Jensen) por pasar con toda cabalidad el proyecto educacional del Banco Mundial para Latinoamérica. Esto significa empobrecer a los estudiantes, afectar la calidad de la educación, congelar el proceso de regionalización, y sobre todo, poner la universidad al servicio de los grandes empresarios, convirtiéndolas en maquilas de mano de obra calificada, barata y menos crítica.

Un “ex profe” de la U podría recortar el FEES

Como se ha dicho en otros artículos, el gobierno viene con una ofensiva de desarme del aparato estatal. Esta ha sido la intención del gobierno desde el principio, sin embargo, se intensificó por la presión del Fondo Monetario Internacional (FMI). Para Solís hoy es mucho mayor el peso de tener al BM y al FMI respirándole en la nuca, que a miles de estudiantes con malas condiciones de estudio, o jóvenes sin empleo.

Solís salió a recortar a como pudo (y lo sigue haciendo) con el fin de conseguir fondos para pagar la deuda externa. Por esto se explican los recortes al FONABE y el recorte de ₡16mil millones al MEP. Esta tendencia no deja un buen panorama para el VI FEES.

El movimiento estudiantil debe aprovechar el momento de negociación para frenar estos ataques del gobierno. No podemos permitir que Luis Guillermo Solís mantenga la política que le dictó el FMI en noviembre, y lo traspase completamente a la universidad.  Por el contrario, debemos exigir que se cobren los impuestos a las grandes empresas, que estos se inyecten al presupuesto de educación y a los programas sociales del Estado. Esto significa montar una lucha de resistencia para que el VI FEES en vez de ser recorte, sea un crecimiento real para el presupuesto de la universidad.

La política de la FEUCR debe cambiar

Entre todo esto, la Juventud del Frente Amplio que dirige hoy la FEUCR, mantiene una política de colaboración con el gobierno. En lo concreto, ha renunciado a movilizar contra los recortes y ensaya una política autoritaria a lo interno del movimiento estudiantil, siendo enemigo de espacios democráticos (especialmente si no son controlados por ellos), obstaculizando la organización estudiantil.

Sin embargo, creemos que esta FEUCR puede cambiar su política y convertir los 6 meses de gestión restantes en meses de lucha, enfrentamiento al gobierno y empuje a espacios democráticos dentro del movimiento estudiantil. Llamamos a la JFA a utilizar el peso de sus 9 diputados para poner en jaque a Solís en esta negociación, a romper cualquier alianza con un gobierno que le aplica recortes al MEP, al FEES y FONABE para pagar la deuda y a que sus diputados exijan la representación de estudiantes y trabajadores en la Comisión de Enlace.

Es necesario que la FEUCR se ponga al frente de esta lucha de enfrentamiento y forme un polo con otras organizaciones sindicales y populares contra los recortes. La FEUCR-Alternativa debe cambiar su rumbo y venir al lado de nosotros en la lucha por una educación pública, democrática y de calidad.

¡No más recorte a educación para pagar la deuda!

¡Por un VI FEES justo y creciente!

¡Que la JFA cambie el rumbo de la política de la FEUCR!

¡Por una Asamblea General de Estudiantes YA!

¡Exijamos la participación de estudiantes y trabajadores en la negociación del FEES!